El doctor Ariel Caballero explicó las características de una nueva insulina inhalatoria, una alternativa que busca reducir el uso de inyecciones en determinados pacientes. Habló sobre los criterios para su utilización, la velocidad de acción y los avances tecnológicos que están transformando el tratamiento y el control de la Diabetes.
Antes de abordar el tema central de la columna Saludablemente Hablando, en PONELE H Radio-TV, el médico diabetólogo Ariel Caballero contó su experiencia en un curso sobre Inteligencia Artificial (IA) aplicada a la medicina y destacó las posibilidades que ofrecen estas herramientas para el trabajo médico.
Explicó que existen plataformas destinadas específicamente a profesionales de la salud en las que se pueden introducir datos de un paciente, imágenes o resultados de laboratorio para obtener información a partir de millones de trabajos científicos y publicaciones médicas.
“Te ayuda a resolver, pero no a tomar el diagnóstico”, aclaró el especialista; quien consideró que estas herramientas pueden brindar un panorama importante frente a casos clínicos complejos.
También señaló que la IA puede utilizarse para preparar trabajos de investigación, clases e infografías. Y planteó que algunas especialidades podrían verse particularmente impactadas por estas nuevas tecnologías, como el diagnóstico por imágenes, la dermatología o determinados procedimientos de endoscopía, aunque aclaró que no necesariamente serán reemplazadas.
Aspirando insulina
El eje principal de la exposición del doctor Caballero fue una de las novedades más importantes en materia de tratamiento de la Diabetes: la insulina inhalatoria.
Explicó que se trata de una insulina humana presentada en polvo que ingresa a los pulmones y desde allí pasa rápidamente al torrente sanguíneo. Puede utilizarse tanto en pacientes con Diabetes tipo 1 como en determinados pacientes con Diabetes tipo 2.
“Imagínate una insulina inhalatoria, sería fantástico para los chicos que por ahí tienen temor de pincharse”, subrayó el especialista. Y aclaró que esta alternativa todavía no está disponible en Argentina, fundamentalmente por su costo, pero consideró que podría llegar al país próximamente.
Una de las principales características de esta nueva insulina es la velocidad con la que comienza a actuar. Según explicó Caballero, puede comenzar aproximadamente a los siete minutos de ser inhalada y desaparecer del organismo en alrededor de 15 a 20 minutos.
Para graficarlo, planteó el caso de una persona que tiene 200 de glucemia antes de comer y necesita realizar una corrección. La insulina inhalatoria podría actuar rápidamente durante ese momento.
El profesional comparó esta característica con las insulinas de acción rápida tradicionales, cuyos efectos pueden permanecer durante una a tres horas y, por lo tanto, mantener el riesgo de una hipoglucemia posterior.
Dosis
Ariel Caballero remarcó que la posibilidad de utilizar insulina inhalatoria no significa que pueda indicarse indiscriminadamente.
Entre los criterios que mencionó se encuentran ser mayor de seis años, no fumar y no presentar determinadas enfermedades o afecciones pulmonares. Y también mencionó contraindicaciones vinculadas con algunas enfermedades renales y hepáticas.
Por eso, la utilización de esta alternativa debe estar determinada por el médico y de acuerdo con las características de cada paciente.
El tratamiento tendría además un costo considerable. Caballero señaló que en Estados Unidos ronda actualmente los 90 dólares mensuales, aunque estimó que podría incorporarse al mercado argentino en el futuro.
Temor a las inyecciones
Durante la charla también apareció un aspecto que muchas veces condiciona el tratamiento: el temor a las inyecciones.
El doctor Caballero explicó que los pacientes que comienzan con Diabetes tipo 1 desde pequeños suelen desarrollar mayor tolerancia porque conviven con los pinchazos desde temprana edad. En cambio, cuando una persona adulta debe comenzar un tratamiento con insulina, puede aparecer un fuerte rechazo.
Ese rechazo, señaló, no siempre proviene sólo del paciente. También puede manifestarse en los familiares, que llegan a pensar que el uso de insulina impedirá viajar o mantener determinadas actividades.
El especialista insistió en la importancia de comprender que una aplicación diaria de insulina basal puede resultar fundamental para evitar que el paciente permanezca constantemente con niveles elevados de glucosa.
Caballero explicó de manera sencilla la diferencia entre la insulina basal y la insulina en bolo. La basal es la insulina de acción prolongada que se administra generalmente una vez al día y permite mantener controlada la glucemia durante períodos prolongados.
El bolo, en cambio, se utiliza alrededor de las comidas para corregir o controlar el aumento de glucosa producido por la ingesta.
En este último terreno es donde la insulina inhalatoria podría representar una alternativa particularmente interesante, al permitir reemplazar determinadas aplicaciones antes de las comidas.
Otros avances
Asimismo, Caballero adelantó que la insulina inhalatoria no es el único avance que está modificando el tratamiento de la Diabetes.
También destacó la aparición de nuevos dispositivos para medir la glucosa, a los que calificó como “fantásticos”, aunque dejó ese tema para una próxima entrevista.
El especialista también adelantó que próximamente viajará a Italia, donde visitará una empresa vinculada al sector farmacéutico y recorrerá la zona del lago de Como.
La charla quedó así abierta para una próxima columna Saludablemente Hablando, en la que los nuevos sistemas de monitoreo de glucosa serán el tema.

