Isabel Maina demostró, como cada semana, que hablar bien no significa hacerlo de manera complicada, sino elegir las palabras adecuadas y lograr que todas encajen entre sí.

En una nueva edición de su columna semanal Secretos del Buen Decir, en PONELE H Radio-TV, la profesora Isabel Maina propuso detenerse en dos conceptos fundamentales para el uso correcto del lenguaje: coherencia y cohesión.

La docente explicó que la coherencia supone una relación lógica entre las distintas partes de una expresión, de manera que las ideas no se contradigan entre sí. La cohesión, en tanto, tiene que ver con la forma en que las palabras se relacionan y “adhieren” unas a otras dentro de una oración.

Uno de los ejemplos utilizados por la columnista fue la relación entre el sustantivo y el adjetivo; explicando que ambos deben mantener concordancia en género y número. Por eso, no corresponde decir “la camioneta de color negra”, sino “la camioneta de color nego”, porque el adjetivo se relaciona en este caso con la palabra color, que es masculina.

En cambio, sí es correcto decir “la camioneta roja”, porque allí roja califica directamente a camioneta.

La misma lógica aparece en expresiones como “una casa de estilo americana”, donde el error está en hacer concordar americana con casa. Lo correcto es “una casa de estilo americano”, porque americano modifica a estilo.

Otro error muy frecuente aparece en expresiones como “la primer edición”. Y sobre eso Isabel Maina recordó que “primer” es apócope de primero y que se utiliza delante de sustantivos masculinos.}

Por ejemplo, el primer día, el primer capítulo.

Por eso, cuando el sustantivo es femenino, corresponde decir “la primera edición”, “la primera fecha” o “la primera causa”.

 

Innecesario

Durante la charla también surgió la diferencia entre una incoherencia y una redundancia.

Expresiones como “subir para arriba”, “entrar para dentro” o “volver de vuelta” son redundantes porque repiten información innecesaria. A lo que la profesora aclaró que no necesariamente constituyen un problema de incoherencia, aunque sí pueden resultar innecesarias.

Otro ejemplo apareció en los títulos periodísticos: “Mañana se conoce la inflación de septiembre”.

Según explicó Isabel, si la oración comienza con mañana, está haciendo referencia a un momento futuro, por lo que resulta más coherente utilizar “mañana se conocerá la inflación”.

La docente cuestionó que las limitaciones de espacio de los zócalos televisivos o de los títulos puedan convertirse en una justificación para escribir incorrectamente.

El diccionario, siempre a mano

La conversación también derivó hacia una preocupación más amplia, que es la comprensión lectora y la importancia de recuperar el hábito de leer.

Maina recordó su experiencia como docente y destacó que en sus clases el diccionario era una herramienta habitual.

Cuando aparecía una palabra desconocida, la propuesta era buscar su significado y, al mismo tiempo, aprender a manejar el orden alfabético.

Para la docente, ningún método de enseñanza de la lectura resulta suficiente si los chicos no tienen contacto cotidiano con los libros, no reciben acompañamiento en sus hogares y no cuentan con herramientas para descubrir el significado de las palabras que desconocen.

Entre los ejemplos analizados apareció una frase muy conocida: “Nos hicieron quienes somos”.

Isabel explicó que, como se está hablando en plural, corresponde utilizar “quienes” y no quien, debido a que la concordancia debe mantenerse a lo largo de toda la expresión.

También señaló otro error frecuente en la publicidad, frases en las que se mezclan las personas gramaticales, como cuando una publicidad comienza diciendo “yo uso…” y luego afirma “te deja el pelo…”.

La recomendación es sencilla y es que, si se habla en primera persona, debe mantenerse esa persona gramatical.

 

El cual, la cual, dónde, cuándo

Isabel Maina dedicó también un espacio a las expresiones el cual, la cual, los cuales y las cuales, que suelen utilizarse de manera indiscriminada.

Cuando se hace referencia a una persona, recordó que puede utilizarse “quien” o “quienes”, según corresponda.

Así, si se habla de un médico, no sería correcto continuar con “la cual” si el referente es masculino. La elección del pronombre debe guardar relación con aquello a lo que se está haciendo referencia.

Otro de los puntos centrales de la columna fue la diferencia entre dónde y cuándo. Y la regla que propuso Isabel es sencilla:

-Dónde se utiliza para referirse a un lugar.

-Cuándo se utiliza para referirse a un momento o período de tiempo.

Por eso, una expresión como “el Intendente mantuvo una reunión con el sindicato, donde resolvieron…” puede resultar incorrecta si donde está haciendo referencia a la reunión y no a un lugar.

En ese caso podrían utilizarse expresiones como “en la que” o “en la cual”.

Lo mismo ocurre con la conocida frase “aquellas noches donde bailábamos hasta salir el sol”. Si se está hablando de un período de tiempo y no de un lugar, la docente propone “aquellas noches cuando bailábamos…” o una construcción equivalente.

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