La docente Isabel Maina puso sobre relieve la realidad de que, aunque suelen aparecer juntas en los discursos patrióticos, representan conceptos diferentes y conocer esa distinción también permite comprender mejor la historia argentina.

En una nueva entrega de Secretos del Buen Decir, la profesora Isabel Maina aprovechó la conmemoración del Día de la Independencia para analizar una confusión muy frecuente en el lenguaje cotidiano: considerar que libertad e independencia significan lo mismo.

Aunque suelen aparecer juntas en los discursos patrióticos, explicó que representan conceptos diferentes y conocer esa distinción también permite comprender mejor la historia argentina.

“Las palabras libertad e independencia no son sinónimos”, afirmó en su columna semanal en PONELE H Radio-TV.

En ese tren, explicó que la libertad es la facultad que tienen las personas para decidir cómo actuar y desarrollar su vida, siempre dentro del marco de las leyes. Comprende derechos fundamentales como expresarse, reunirse, votar, profesar una religión o acceder a la información, pero también implica asumir responsabilidades por las decisiones que se toman.

“La libertad implica derechos, pero también responsabilidad”, enfatizó la docente.

Al referirse a la independencia, señaló que el concepto alude a no depender de otra persona o de otro Estado, ya sea en el plano económico, político, laboral o emocional.

Para hacerlo más comprensible utilizó un ejemplo cotidiano, aludiendo que un joven que se muda a estudiar a otra ciudad disfruta de libertad para elegir su carrera y organizar su vida, aunque todavía puede depender económicamente de sus padres y, por lo tanto, no ser completamente independiente.

“Se puede ser libre sin ser completamente independiente”, expresó.

La profesora también remarcó que ambos conceptos se relacionan cuando se habla de un país. Una Nación independiente posee las condiciones necesarias para garantizar la libertad de sus ciudadanos, aunque recordó que ninguna sociedad puede sostener una libertad absoluta, ya que las leyes existen precisamente para establecer límites que hagan posible la convivencia.

“La independencia de un país es una condición necesaria para que sus ciudadanos gocen de libertad plena”, remarcó.

Proceso extenso

Durante la incursión de Maina también hubo espacio para reflexionar sobre el largo proceso histórico que llevó a la consolidación de la Argentina como nación. Recordó que la independencia fue el resultado de años de lucha y sacrificio, y que posteriormente resultó fundamental el reconocimiento internacional para establecer relaciones diplomáticas, comerciales y políticas con otros países.

“El reconocimiento internacional abre la puerta a las relaciones diplomáticas, comerciales y políticas entre los países”, señaló.

Con esta nueva participación, Isabel Maina volvió a demostrar que el buen uso de las palabras no sólo mejora la comunicación, sino que también ayuda a comprender con mayor profundidad la historia, la sociedad y los valores que construyen una nación.

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