Entre anécdotas futboleras y recuerdos mundialistas, Guillermo Knoll rescató la figura de un delantero chileno que pasó a la historia por un récord singular: fue el primer jugador expulsado con tarjeta roja en una Copa del Mundo. Además, el “Rey del Metro Cuadrado” también tuvo su inesperado paso por la música.
El periodista y escritor Guillermo Knoll propuso en su columna El Deporte y la Música, en PONELE H Radio-TV un interesante juego de preguntas para encontrar el vínculo entre dos emblemáticos futbolistas sudamericanos: Antonio Ubaldo Rattín y Carlos Humberto Caszely Garrido. La respuesta estaba relacionada con un elemento que hoy resulta inseparable del fútbol moderno: las tarjetas rojas.
Rattín fue el último jugador expulsado en un Mundial antes de que existieran las tarjetas, durante la recordada Copa del Mundo de Inglaterra 1966. Caszely, en cambio, quedó en los libros de historia como el primer futbolista expulsado mediante una tarjeta roja en un Mundial, durante Alemania 1974.
La implementación de las tarjetas surgió a partir de una idea inspirada en los semáforos y comenzó a utilizarse oficialmente en los torneos internacionales después del Mundial de México 1970, certamen en el que no se registraron expulsiones.
En este marco, la figura homenajeada por Knoll fue Carlos Humberto Caszely Garrido fue uno de los delanteros más destacados de la historia del fútbol chileno, nacido el 5 de julio de 1950.
Figura de Colo-Colo y con paso por equipos de España y Ecuador, se caracterizó por una habilidad extraordinaria para deshacerse de sus marcadores en espacios reducidos. Capacidad que le valió el apodo de “El Rey del Metro Cuadrado”, ya que podía generar peligro y desequilibrio en apenas unos metros de terreno.
Además de su carrera deportiva, también se desempeñó como profesor de educación física.
Fiel al espíritu de su columna, Guillermo Knoll recordó que Caszely también tuvo una incursión musical. Convencido por el compositor chileno Nelson Catalán, grabó canciones como El Hincha y Corriendo tras un balón.
Con su habitual tono ameno, el periodista destacó que el exdelantero mostró mucho más talento dentro de la cancha que frente al micrófono, aunque valoró la experiencia como una de esas curiosidades que reflejan el vínculo permanente entre el deporte y la música.
La figura de Caszely demuestra que los deportistas muchas veces exploran caminos artísticos alejados de su actividad principal. Algunos alcanzan éxito en ambos mundos; otros simplemente dejan anécdotas inolvidables.
Y precisamente de eso trata la propuesta semanal de Guillermo Knoll, de descubrir esas sorprendentes conexiones entre dos pasiones populares que, más de una vez, terminan encontrándose.

