En su columna de esta semana, la docente propuso revisar uno de los errores más frecuentes del habla cotidiana: la omisión de la preposición “a”. Con ejemplos sencillos, repasó sus principales usos y recordó la importancia de prestar atención a las expresiones que empleamos a diario.
En una nueva entrega de Secretos del Buen Decir, la columna dedicada al uso correcto del idioma español en PONELE H Radio-TV, la profesora Isabel Maina puso el foco en una palabra breve, pero fundamental para construir expresiones claras y gramaticalmente correctas: la preposición “a”.
Según explicó, las preposiciones cumplen la función de relacionar palabras dentro de una oración. Sin embargo, en el lenguaje cotidiano es frecuente que la “a” se omita, especialmente en determinadas preguntas y expresiones vinculadas con el tiempo, los precios, las distancias y las acciones futuras.
Uno de los primeros ejemplos abordados fue la manera de preguntar la hora. Sobre lo que Maina señaló que la forma recomendada es “¿Qué hora es?”, en lugar de “¿Qué hora son?”. También recordó que, al referirse a la una, corresponde responder “Es la una”, y no “Son las una”, debido a que se trata de una expresión en singular.
La docente también diferenció las preguntas generales sobre la hora de aquellas que buscan conocer el momento exacto en que ocurrirá una actividad. En estos casos, la preposición resulta indispensable: “¿A qué hora comienza el partido?” o “¿A qué hora sale el colectivo a Córdoba?”.
En el segundo ejemplo, explicó, la “a” cumple dos funciones: permite preguntar por un horario y, a la vez, señalar el destino del transporte.
A renglón seguido, continuó con otros usos habituales de esta preposición. Para consultar un precio, por ejemplo, corresponde preguntar “¿A cuánto está el kilo de papas?”; y en cuestiones relacionadas con la velocidad, puede utilizarse la expresión “¿A cuántos kilómetros por hora iba el automóvil?”.
Asimismo, Isabel Maina recordó que la “a” permite expresar una manera de realizar una acción. Algunos ejemplos son “escribir a mano”, “viajar a pie” o “hacer el recorrido a caballo”. En cambio, cuando se menciona el carro, el automóvil o el colectivo como medios de transporte, se emplea habitualmente la preposición “en”: viajar en carro, en automóvil o en colectivo.
Otro de los puntos centrales fue el uso de la preposición “a” en las construcciones de futuro que emplean el verbo ir como auxiliar.
La profesora tomó como referencia la expresión “No te va gustar”, que suele escucharse en el habla cotidiana, y explicó que la forma correcta es “No te va a gustar”.
La regla también se aplica a otras expresiones frecuentes, como “me voy a fijar”, “me va a dar un desmayo” o “vamos a ir”. En todos estos casos, la preposición debe aparecer entre el verbo ir conjugado y el verbo en infinitivo.
Asimismo, señaló que, para evitar estas construcciones, también es posible recurrir al futuro simple cuando la expresión lo permite. Por ejemplo, “No te gustará” conserva el sentido general de “No te va a gustar”.
Hacia el final, Isabel Maina recordó que el español cuenta con numerosas preposiciones y que, aunque algunas hayan caído en desuso, muchas continúan formando parte de la comunicación cotidiana.
La propuesta de Secretos del Buen Decir invita a observar esas pequeñas palabras que, aunque a veces pasan inadvertidas, cumplen una función importante en la construcción de las frases. Porque hablar correctamente no significa dejar de lado las expresiones cotidianas, sino aprender a utilizarlas con mayor precisión para que aquello que queremos comunicar se entienda de la mejor manera.

