UNNE
Optimizan metodología para extraer compuestos bioactivos del mango criollo

El mango es una fruta importante y ampliamente cultivada en regiones tropicales y subtropicales. Se intenta el aprovechamiento industrial de los subproductos del mango, en especial de cáscara y semilla, que representan alrededor del 40% al 60% de la fruta entera.

Un proyecto que busca el aprovechamiento del mango criollo, optimizó la metodología para la extracción de compuestos bioactivos presentes en cáscara, pulpa y semilla de esta fruta e identificó 45 componentes de interés con capacidad antioxidante.

El trabajo, realizado por investigadores de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) y de España, fue publicado en la prestigiosa revista internacional “Food Chemistry”.

Desde la industria, con distintos fines, se intenta el aprovechamiento de los subproductos del mango, en especial de cáscara y semilla, que representan alrededor del 40% al 60% de la fruta entera.

Pero existen algunas variedades que no se cultivan de forma intensiva por diversos factores, como consumo local limitado, tamaño pequeño o presencia de componentes desagradables, situación en la que se encuentra el mango conocido como “criollo”.

Este cultivar ampliamente distribuido en la región noreste de Argentina y otros países de Sudamérica, se caracteriza por un sabor y aroma intensamente dulces, sin embargo, su alto contenido de fibra y tamaño pequeño reducen su valor comercial como fruta fresca.

Otra limitante es que se cosecha solamente durante dos meses del año, generalmente diciembre-enero.

Ante ello, el Grupo de Investigación en Ciencia y Tecnología de Vegetales, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE (FaCENA), hace años viene trabajando en la búsqueda de propuestas para el aprovechamiento del mango criollo.

En esa línea, recientemente se publicaron los resultados de un estudio que logró optimizar las condiciones para maximizar la extracción de polifenoles en las distintas secciones de mango criollo, y a la vez identificó 45 compuestos polifenólicos con potencial bioactivo de interés.

“Los subproductos del mango criollo son una rica fuente de compuestos bioactivos” se destaca en las conclusiones del estudio publicado en la revista “Food Chemistry”, ubicada en el top ten de las principales publicaciones del área química de alimentos a nivel internacional.

El trabajo estuvo a cargo del Dr. Gonzalo Ojeda, investigador de FaCENA-UNNE, con la dirección de la Dra. Sonia Sgroppo, directora del Grupo de Investigación en Ciencia y Tecnología de Vegetales (FaCENA-UNNE), de la Dra. Concepción Sánchez-Moreno y de la Dra. Begoña de Ancos, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN) de España.

Es que, en el marco del estudio, el Dr. Ojeda, por medio de una beca de la Fundación Carolina (España) y del Ministerio de Educación de la Nación, pudo realizar una estancia en el ICTAN de Madrid, grupo científico que trabaja con mangos de las Islas Canarias, la única región, junto a Andalucía, en la que por cuestiones climáticas se puede producir esta fruta en España.

“El estudio realizado puede considerarse un importante avance para dar efectivo aprovechamiento al mango criollo que a la fecha no logra su comercialización como fruta fresca ni como materia prima industrial”. destacó el Dr. Ojeda, quien además integra el Laboratorio de Productos Naturales de FaCENA y es docente de la carrera de Bioquímica.

Detalles del estudio

En el estudio para la recuperación de compuestos fenólicos con capacidad antioxidante, se trabajó con la técnica de extracción asistida por ultrasonido (UAE), considerada una “tecnología limpia”, pues no generan gran cantidad de efluentes ni requieren de solventes tóxicos.

En tanto, para maximizar la extracción de compuestos fenólicos totales, flavonoides totales y capacidad antioxidante, se utilizó una “metodología de superficie de respuesta” con un diseño central compuesto de tres factores.

Por último, la composición de los extractos optimizados se caracterizó por cromatografía líquida de alta resolución acoplada a espectrometría de masas.

Así, se identificaron tentativamente 45 compuestos de interés, como xantonas (mangiferina), flavonoides (derivados de quercetina), ácido elágico, benzofenonas (maclurina), derivados de galato y galotaninos, todos de gran potencial uso en la industria de los alimentos y farmacéutica.

Además, en el estudio se pudieron identificar compuestos que aumentaron su presencia según la sección del fruto, como mangiferina que aumenta en la cáscara, o el ácido elágico se encuentra hasta dos y cuatro veces más en cáscara y semillas.

El mango criollo tiene algunos componentes no presentes en otras variedades, o cuenta con algunos compuestos en mayor proporción respecto a otras.

“Los resultados demostraron que el uso del diseño experimental es un paso clave para maximizar el procedimiento de extracción en diferentes secciones de fruta” se destaca en las conclusiones del estudio.

Es que la extracción asistida por ultrasonido aumentó hasta un 33% el rendimiento de extracción de compuestos fenólicos en relación a otros procedimientos convencionales.

Relevancia

El Dr. Ojeda destacó que el interés por compuestos fenólicos registró un crecimiento en los últimos tiempos, pues está comprobado que una dieta rica en polifenoles vegetales es beneficiosa para la salud y contribuye en la disminución de diversas enfermedades.

En ese sentido, reiteró que el estudio realizado corrobora que el mango criollo es una importante fuente de compuestos fenólicos que pueden ser utilizados como aditivos por la industria alimentaria.

Comentó que como continuidad del proyecto se prevé la posibilidad de transferencia del conocimiento generado, así como la búsqueda de otras alternativas de aprovechamiento de esta fruta que tiene un importante consumo local, no obstante, gran parte de la producción se desperdicia.

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