Lo aseveró el doctor Jorge Altamira, quien puso de relieve, además, que, pese a los cambios en las políticas sanitarias, las dificultades para sostener la difusión y la aparición de nuevas problemáticas de salud, la tarea preventiva continúa siendo fundamental.

El bioquímico Jorge Altamira volvió a participar de la columna semanal Saludablemente Hablando, en PONELE H Radio-TV, y repasó la evolución del trabajo de prevención y detección del VIH y de las enfermedades de transmisión sexual en Paso de los Libres.

Durante su exposición, el profesional destacó que, pese a los cambios en las políticas sanitarias, las dificultades para sostener la difusión y la aparición de nuevas problemáticas de salud, la tarea preventiva continúa siendo fundamental. Y recordó que el Programa Municipal de VIH-SIDA y ETS tiene dos grandes objetivos: la asistencia de las personas que viven con VIH y el trabajo de prevención.

En materia de asistencia, explicó que el programa procura garantizar gratuitamente la medicación a las personas que no cuentan con obra social. Ello pues la adherencia al tratamiento, es decir, tomar la medicación todos los días y respetar los horarios indicados, resulta fundamental para mantener la enfermedad bajo control.

“Si bien la enfermedad no tiene cura, a través de tomar la medicación y la adherencia se convierte en una enfermedad crónica”, explicó.

Pero para Altamira, la prevención continúa siendo el principal desafío. En ese sentido, dividió la evolución del trabajo preventivo en distintas etapas.

 

Etapa anterior

Recordó que durante los primeros años del programa la distribución de preservativos fue uno de los principales instrumentos de prevención. La demanda llegó a superar la oferta y, con el tiempo, la población fue incorporando el retiro gratuito de preservativos como algo natural.

Pero aquella primera etapa no se limitó a la distribución. También incluyó numerosas charlas en establecimientos educativos, instituciones y sedes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y distintas organizaciones.

Las actividades no se limitaron a Paso de los Libres. El equipo también realizó charlas de prevención en localidades de la zona, muchas veces convocado por instituciones escolares.

Altamira consideró que aquellas acciones fueron importantes, aunque con el paso del tiempo comenzaron a perder fuerza.

Según explicó, la falta de personal y, fundamentalmente, la disminución de la difusión fueron factores que terminaron debilitando aquella primera etapa.

 

Segunda parte

Una segunda etapa estuvo marcada por la incorporación de los denominados testeos rápido.

A diferencia del sistema utilizado inicialmente, que requería extracción de sangre y varios días hasta obtener los resultados, los nuevos testeos permitieron realizar el procedimiento de manera mucho más sencilla y rápida.

En pocos minutos, y mediante una pequeña muestra de sangre, se pueden realizar pruebas para VIH, Sífilis y Hepatitis.

Para que este sistema pudiera extenderse, fue necesario capacitar a enfermeros y agentes sanitarios y disponer de lugares donde realizar los controles. El objetivo fue acercar los testeos a los barrios y facilitar el acceso de la población al diagnóstico.

Además, Altamira destacó especialmente el papel de los agentes sanitarios y del personal de enfermería, porque son quienes tienen contacto directo con los vecinos y pueden facilitar la convocatoria.

 

Importancia mediática

Durante la charla, el profesional insistió varias veces sobre la importancia de los medios de comunicación para acompañar las campañas sanitarias. Y recordó especialmente las actividades realizadas cada 1 de diciembre, con motivo del Día Internacional de la Lucha contra el VIH-SIDA.

Durante varios años se organizaron campañas de testeo que requerían una importante movilización de la población. La difusión permitía informar dónde se realizaban los análisis y convocar a las personas a realizarse el diagnóstico.

Altamira también recordó el acompañamiento periodístico que recibió durante aquellas campañas y las distintas charlas de prevención. Pues para él no alcanza con que las actividades existan, sino que es necesario que la sociedad conozca que se están realizando.

Uno de los principales llamados de atención de Altamira estuvo relacionado con el riesgo de que el VIH pierda presencia en la agenda pública frente a otras enfermedades y problemáticas sanitarias.

El foco en la prevención

El profesional sostuvo que el aumento de los casos de VIH y Sífilis demuestra que es necesario volver a poner el foco en la prevención.

“Hay que volver a activar todo, la atención de la gente en sus comportamientos”, sostuvo.

En particular, hizo hincapié en la necesidad de mantener conductas sexuales responsables y utilizar las herramientas de prevención disponibles.

El hecho de que el VIH pueda ser tratado actualmente como una enfermedad crónica, explicó, no significa que haya que restarle importancia. La adherencia al tratamiento continúa siendo indispensable y, además, existen dificultades relacionadas con la provisión de medicamentos, especialmente para pacientes que dependen de obras sociales.

 

Charlas en escuelas

La conversación también recuperó una dimensión especialmente importante del trabajo de Altamira: las charlas en establecimientos educativos.

Un oyente del programa recordó haber participado de una de ellas durante sus años de escuela Secundaria, muchos años atrás. Recuerdo que sirvió para poner en evidencia que aquellas actividades pueden permanecer en la memoria de quienes las reciben.

Altamira contó que todavía encuentra personas que le dicen que recuerdan las charlas que brindó en sus colegios. Y mencionó particularmente el caso de la Escuela “Simeón Payba”, desde donde una docente continúa convocándolo periódicamente para desarrollar actividades de prevención.

Para el profesional, aunque existen dificultades para incorporar estos temas dentro de las currículas escolares, cuando existe voluntad es posible generar esos espacios.

 

Tercera etapa

Hacia el final de la charla, quedó planteado un tema para el próximo encuentro.

Altamira adelantó que existe una tercera etapa de prevención, más reciente y orientada específicamente a intentar controlar el avance de estas problemáticas. Y apuntó que se trata de una modalidad que considera especialmente interesante y que puede llamar la atención por la forma en que comienza a implementarse.

El tema quedó abierto para una próxima edición de Saludablemente Hablando, donde Jorge Altamira explicará esta nueva etapa de prevención y las herramientas que se están incorporando para enfrentar el crecimiento del VIH y las enfermedades de transmisión sexual.

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