“Tenemos que prestar atención a los entornos digitales porque están dañando la salud y el desarrollo cognitivo y emocional de los niños”, dijo el legislador. Fue en un encuentro organizado por él en el Senado, que reunió evidencia y recomendaciones para elaborar herramientas de cuidado para las familias.

El Senado de la Nación fue sede de una jornada de trabajo sobre el impacto de las tecnologías digitales en las infancias y adolescencias, organizada por el senador Wado de Pedro, presidente de la Comisión de Ciencia y Tecnología.

Pediatras, especialistas en salud mental, investigadores y organizaciones expusieron sobre los riesgos del uso temprano y problemático de pantallas y aportaron estudios y experiencias para avanzar en proyectos legislativos de consenso que acompañen a las familias ante esta problemática.

En la apertura, el senador se presentó como “un padre preocupado” y explicó que la iniciativa buscaba escuchar a quienes investigan el tema para mejorar y consensuar las iniciativas en el Congreso. “El desarrollo tecnológico y la calidad de vida tienen que ir juntos, lo digital no puede avanzar en detrimento de la salud de las infancias”, sostuvo.

 

Cambios en las consultas y riesgos para el desarrollo

Una de las advertencias más contundentes fue la de Silvina Pedrouzo, de la Sociedad Argentina de Pediatría, quien describió un cambio en los motivos de consulta en las guardias.

“Antes venían los chicos porque se caían patinando, porque se caían yendo a vóley o porque tenían un accidente doméstico; hoy vienen por cuestiones de salud mental: por palpitaciones, por cuestiones de autolesiones, por ansiedad, por ataques de pánico”, señaló.

La pediatra también relató consultas por hiperactividad a edades cada vez más tempranas y dificultades en el lenguaje, las habilidades sociales, la regulación emocional y el desarrollo motriz. “¿Cómo puede ser que me vengan a la consulta chicos de 3 años por hiperactividad?”, preguntó.

Y recomendó evitar las pantallas antes de los dos años y, entre los tres y cinco, limitar su uso a una hora diaria con un adulto que acompañe y explique los contenidos. Además, advirtió sobre su utilización para comer, dormir o calmar a los chicos, en reemplazo de funciones de cuidado.

Pablo Andrés Coronel, pediatra y psiquiatra infantojuvenil de la Asociación de Psiquiatras de Argentina, describió “retrasos en la adquisición del lenguaje expresivo y receptivo, y la menor memoria de trabajo y atención sostenida”.

En adolescentes, señaló dificultades de concentración, ansiedad, síntomas depresivos, baja autoestima y riesgos de autolesiones y trastornos de la conducta alimentaria. También mencionó el “uso nocturno de redes sociales asociado a insomnio, fatiga y alteración del rendimiento escolar”.

El psicólogo Matías Dalla Fontana, fundador de Proyecto Deporte Solidario, identificó el sedentarismo, el aislamiento y la aceleración de la vida cotidiana como problemas que requieren respuestas comunitarias, y propuso fortalecer el juego y los clubes de barrio.

Andrea Goldin, neurocientífica del CONICET, advirtió sobre las oportunidades de aprendizaje que se pierden cuando las pantallas reemplazan la práctica, el esfuerzo y el aburrimiento. “Estamos generando que no aprendan a disfrutar, que no aprendan a tolerar la frustración”, expresó.

 

El diseño de las plataformas y la responsabilidad de las empresas

Las intervenciones también pusieron el foco en los mecanismos que buscan prolongar la permanencia de los usuarios, como las notificaciones, el desplazamiento infinito y la reproducción automática.

La diputada Luana Volnovich, vicepresidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología de Diputados, planteó que “el diseño que genera adicción no es responsabilidad del papá, de la mamá, de la familia, de la maestra, de la escuela” y reclamó reglas comunes para las plataformas.

Marcelo Greco, representante de la Defensoría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, sostuvo que los chicos son “hipervulnerables” en esas relaciones de consumo y respaldó la prohibición de la publicidad de apuestas online. “Si la publicidad está habilitada, obviamente lo que hace es dar una idea de habilitación para apostar”, afirmó.

Por UNICEF Argentina, Ornella Lotito y Ariel Tófalo presentaron el estudio Kids Online: el 24% de los adolescentes de 12 a 17 años relevados había apostado online alguna vez. Tófalo destacó, además, que los propios chicos reconocían haber intentado reducir el uso del celular sin conseguirlo.

Marina Pita, secretaria adjunta de Políticas Digitales de Brasil, compartió la experiencia del Estatuto Digital del Niño y del Adolescente de su país.

“Ya no basta con decir que el usuario puede protegerse: la plataforma debe proteger”, resumió. Santiago Stura, de Faro Digital, advirtió que “cuando no decide la escuela, la familia y el Estado, deciden las plataformas”.

Andrea Urbas, de Chicos.net, entregó lineamientos para una ley de protección, mientras que Nazareno Castro, de Consciencia Digital, llamó a “dejar de exigirles a los chicos que se defiendan solos de productos concebidos para retener su atención”.

Entre las recomendaciones se destacaron el diálogo, el acompañamiento adulto y los límites acordes a cada edad; la alfabetización digital de chicos, docentes y familias; y el fortalecimiento de espacios deportivos, culturales y de encuentro.

También se plantearon exigencias de seguridad desde el diseño, protección de datos y controles de acceso. “Los chicos solos no pueden autorregularse, las familias a veces tampoco”, sintetizó Pedrouzo.

El uso del celular en las escuelas fue otro eje del intercambio, con distintas propuestas sobre restricciones y estrategias educativas.

Participaron del debate los senadores Carlos Linares, Alicia Kirchner, Fernando Salino y María Teresa González, y estuvieron presentes Vilma Bedia y Florencia López.

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