Después de la multitudinaria manifestación en apoyo a la expresidente, el gobierno porteño tuvo que gastar una importante suma para remover los residuos acumulados en el microcentro.
Luego de la masiva marcha en apoyo a Cristina Fernández de Kirchner en Plaza de Mayo, realizada tras la confirmación de su prisión domiciliaria por la causa Vialidad, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires debió desplegar un costoso operativo de limpieza que alcanzó los $237 millones.
El operativo incluyó la participación de más de 260 barrenderos, brigadas especiales, camiones y maquinaria pesada para remover los residuos acumulados en el microcentro porteño.
Según informó el Ministerio de Espacio Público e Higiene Urbana, las tareas se concentraron en Plaza de Mayo, Avenida de Mayo, Diagonal Sur y Norte, y calles aledañas al Cabildo y la Casa Rosada.
Desde el Ejecutivo porteño señalaron que este tipo de manifestaciones generan un impacto directo en las arcas de la Ciudad, no solo por el operativo de limpieza, sino también por los cortes de tránsito, el refuerzo de seguridad y la afectación al comercio y el transporte público. “Los gastos no los afrontan quienes convocan, sino todos los vecinos”, indicaron fuentes oficiales.
El despliegue también reactivó el debate sobre la responsabilidad económica de las organizaciones convocantes, especialmente