El sábado 26/9, desde las 9 de la mañana, se realizará una clase abierta de yoga en la Laguna Mansa. La propuesta estará a cargo de Eduardo Schmit, instructor de Kung Fu y profesor de Hatha Yoga, con el acompañamiento de las direcciones municipales de Deportes y de Salud.
Eduardo Schmit lleva 27 años vinculado a las artes marciales y en 2016 se recibió como profesor de Hatha Yoga. En diálogo con PONELE H Radio-TV, explicó que ambas disciplinas tienen puntos de encuentro en el autoconocimiento, el control personal y la búsqueda del equilibrio entre cuerpo y mente.
La clase abierta propuesta para el sábado 26 de septiembre, a las 9 horas en el camping “Laguna Mansa”, tiene como objetivo acercar el yoga a quienes ya lo practican, pero especialmente a quienes nunca tuvieron la experiencia.
Schmit señaló que existen algunos prejuicios sobre la disciplina, como pensar que se trata de una actividad sencilla o destinada a determinadas edades. Por eso aclaró que “el yoga es un trabajo muy intenso a nivel físico, pero también un trabajo muy personal y mental”.
Para él, uno de los aspectos centrales de la práctica es la generación de buenos hábitos y la posibilidad de detenerse a observar cómo vivimos cotidianamente. Y en ese sentido, destacó la importancia de preguntarse si realmente estamos viviendo o simplemente sobreviviendo en medio del ritmo diario.
La actividad también incluirá, luego de la clase, una charla a cargo de profesionales de la salud -una kinesióloga y una nutricionista-, quienes abordarán los beneficios del yoga desde una perspectiva profesional.
La propuesta se desarrollará en la zona de la rambla de la “Laguna Mansa”, en un espacio amplio que permitirá adaptar la actividad a la cantidad de participantes.
Schmit recomendó llegar 15 o 20 minutos antes de las 9 horas, para organizar los lugares y comenzar puntualmente. Los participantes pueden llevar su propia colchoneta y agua, aunque la Dirección de Deportes dispondrá también de algunas colchonetas.
La intención inicial es que esta clase funcione como una experiencia abierta para que más personas conozcan la disciplina. Si la respuesta es positiva, no se descarta repetir este tipo de encuentros al aire libre.
Para el profesor, además de los beneficios físicos, salir de los espacios habituales, entrar en contacto con la naturaleza y compartir con otras personas también forma parte de una práctica que busca generar bienestar integral.


