Luis Bravo analizó la baja de la firma Alal y el cierre de sus plantas textiles en Corrientes y Chaco. Y alertó sobre una “crisis industrial en cadena”.

El subsecretario de Gobierno de Corrientes y convencional nacional del PRO, Luis Bravo, analizó el cierre de las plantas en Goya (Corrientes) y Villa Ángela (Chaco) de la empresa textil Alal, y advirtió sobre un fuerte impacto en el empleo y en la estructura productiva regional, al tiempo que cuestionó el rumbo económico nacional.

En una entrevista en PONELE H Radio-TV, el funcionario vinculó el cierre con la apertura de importaciones, la caída del mercado interno y los altos costos locales, y aseguró que la industria textil es uno de los primeros sectores afectados, pero no el único.

“La apertura indiscriminada de productos terminados que vienen del sudeste asiático y de China agrede a la economía nacional”, aseveró.

 

Industria textil en retroceso

Bravo sostuvo que el cierre de la planta responde a la imposibilidad de competir con productos importados de bajo costo, en un contexto de caída del poder adquisitivo y retracción del consumo.

Según señaló, la combinación de factores como costos financieros, laborales y energéticos elevados, junto con la presión impositiva, genera un escenario adverso para la producción nacional.

“No hay salario en la Argentina. En consecuencia, no hay mercado interno consumidor”, puntualizó.

Y también remarcó que la crisis no se limita a grandes empresas, sino que alcanza a PyMEs y comercios del rubro indumentaria en distintos puntos del país.

Críticas al modelo económico

El funcionario fue especialmente crítico del enfoque económico del Gobierno nacional, al que calificó como un esquema de liberalismo extremo sin política de desarrollo productivo.

Afirmó que priorizar únicamente la baja de la inflación mediante el enfriamiento de la economía provoca cierre de empresas y pérdida de empleo.

“Primero el ajuste y después el desarrollo es mentira. El mercado no va a solucionar los problemas estructurales de la Argentina”, remarcó.

En ese sentido, comparó la actual etapa con procesos de apertura económica de décadas pasadas y advirtió sobre una posible desindustrialización progresiva.

 

Falta de valor agregado

Además, Luis Bravo cuestionó la matriz productiva nacional basada en la exportación de materias primas sin transformación industrial y reclamó una estrategia de inversión y agregado de valor.

“Tenemos gas, petróleo, hierro, litio, madera, y no desarrollamos las industrias asociadas. Falta una política de fondo”, subrayó.

Según su visión, la salida pasa por un programa de inversión, desarrollo e industrialización, con un rol activo del Estado en la orientación productiva.

Advertencia sobre el empleo

En otro tramo, el funcionario y dirigente advirtió que, de mantenerse la tendencia, la crisis alcanzará a más rubros además del textil, como el cuero, el calzado y la industria automotriz, con consecuencias directas sobre el trabajo formal.

“Se van a quedar sin trabajadores que defender si no hay inversión y desarrollo”, dijo, llamando la atención de los sindicatos.

El cierre de Alal en la región se suma así a una serie de retracciones industriales que encienden señales de alerta en el sector productivo del NEA.

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