La determinación de Electrolux generó fuerte preocupación en el polo industrial rosarino, pues la firma representa una de las marcas más tradicionales en línea blanca. El contexto macroeconómico, marcado por la baja en el consumo y el aumento de los costos operativos, llevó al fin de esta fábrica.

En los últimos días, se confirmó el cierre de la línea de producción de heladeras de la histórica firma Electrolux (que opera bajo la razón social Frimetal) en la ciudad santafesina de Rosario. Tras 45 años de trayectoria en el mercado nacional, la compañía de origen sueco decidió poner fin a su fabricación local al argumentar una falta de rentabilidad estructural.

Esta decisión generó una fuerte preocupación en el polo industrial local, ya que la firma representa una de las marcas más tradicionales del sector de línea blanca. Sin embargo, el contexto macroeconómico, marcado por la baja en el consumo y el aumento de los costos operativos, llevó al fin de esta fábrica ubicada en el sur de Rosario.

 

Por qué cerró la famosa fábrica

Desde la dirección de la compañía explicaron que la decisión responde a un cambio en la estrategia regional. Según fuentes de la empresa, “ya no es rentable fabricar heladeras en Argentina” debido a la imposibilidad de competir con costos crecientes y una demanda interna que no muestra signos de recuperación.

Los datos oficiales respaldan la decisión de la empresa. Según el último informe del INDEC sobre el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI), el sector de “Aparatos de uso doméstico”, como heladeras y lavarropas, registró una caída interanual en febrero del 35%.

La producción de heladeras y freezers es una de las más golpeadas, con niveles de utilización de la capacidad instalada que se encuentran en sus mínimos históricos, según el mismo relevamiento.

 

Qué pasará con los empleados y la marca

La empresa inició un proceso de diálogo con el gremio metalúrgico (UOM) para acordar las condiciones de salida y el futuro de los operarios. Se estima que el cierre afecta a un número significativo de familias, aunque la compañía ofreció planes de retiros voluntarios y el pago de las indemnizaciones correspondientes por ley.

A pesar de abandonar la producción de heladeras en Rosario, Electrolux mantendría su presencia en el país a través de la importación de productos y la comercialización de otras líneas. Sin embargo, su foco productivo en Santa Fe, vigente desde hace más de cuatro décadas, dejará de funcionar.

Este cierre se suma a una lista de empresas emblemáticas que, en el último año, han decidido achicar su estructura o retirarse del país ante la imposibilidad de sostener sus márgenes de ganancia en un mercado con alta inflación y recesión persistente.

Frimetal, de PyME familiar a gigante global

El recorrido de esta planta en Rosario se remonta a finales de la década del 70. Lo que comenzó como un proyecto industrial sólido bajo el nombre de Frimetal, logró consolidarse durante más de cuatro décadas como un referente de calidad en el mercado de refrigeración doméstica.

En su época de mayor esplendor, la fábrica fue el corazón productivo de marcas icónicas y, tras su adquisición por parte del grupo sueco Electrolux, se convirtió en una de las plantas más modernas del Cono Sur.

Durante 45 años, la firma atravesó las diversas crisis cíclicas de la economía argentina, pero la actual coyuntura terminó por quebrar la sostenibilidad del negocio fabril.

 

Rentabilidad nula y sobrestock

La decisión de la compañía no es un hecho aislado, sino el síntoma de una crisis profunda en el sector de electrodomésticos.

Según datos del INDEC, el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) para el rubro de “Aparatos de uso doméstico” muestra un desplome superior al 25% interanual, con meses donde la caída rozó el 40% en unidades.

La falta de rentabilidad que alega la empresa se explica por tres factores clave:

-Desplome del mercado interno: Con salarios reales en niveles mínimos, las heladeras -un bien durable de alto costo- pasaron al último escalón de prioridades de las familias.

-Costos en dólares y precios en pesos: La estructura de costos de producción, ligada a insumos importados y energía, ha crecido por encima de la capacidad de los precios de venta para absorberlos sin frenar aún más la demanda.

-Capacidad ociosa: El sector está trabajando a menos del 45% de su capacidad instalada. Producir menos unidades en una estructura diseñada para la escala masiva vuelve el costo unitario prohibitivo.

De esta forma, muchas firmas optan por importar para abaratar costos, mientras que otras empresas se vieron obligadas a transformar con cambios más profundos y recortes su operación.

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