Una nueva entrevista en PONELE H Radio-TV permitió reconstruir el paso del científico francés por la región y reflexionar sobre la importancia de preservar su legado histórico, científico y ambiental.
La profesora e investigadora Carmen Estenaga volvió a compartir su conocimiento histórico en una extensa charla dedicada a la vida y obra de Aimé Bonpland, una figura profundamente ligada al Litoral argentino y especialmente a Corrientes.
La nueva entrevista en PONELE H Radio-TV permitió reconstruir el paso del científico francés por la región y reflexionar sobre la importancia de preservar su legado histórico, científico y ambiental.
Estenaga recordó que Bonpland se instaló en 1821 en Santa Ana, Misiones, frente a Itapúa, Paraguay, donde desarrolló importantes plantaciones de yerba mate.
Según explicó, el naturalista fue clave para descubrir los secretos de la germinación de la planta, permitiendo así su cultivo sistemático y comercial. “La yerba mate ya era conocida por los pueblos originarios y los jesuitas, pero Bonpland logró reproducirla y expandir su producción”, señaló la docente.
Ese crecimiento económico despertó tensiones con Gaspar Rodríguez de Francia, quien pretendía mantener el monopolio paraguayo sobre la producción yerbatera. Una disputa que derivó en la destrucción de la colonia de Bonpland y en su secuestro y confinamiento en Paraguay durante casi diez años.
Aun así, la profesora destacó que el científico jamás abandonó su espíritu emprendedor. “Organizó hospitales, realizó plantaciones, crió ganado y hasta formó una familia durante su cautiverio”, relató.
En tierra correntina
Liberado en 1831 gracias a la presión de científicos y políticos internacionales, Bonpland encontró finalmente refugio en Corrientes. Allí, figuras como Pedro Ferré promovieron su llegada y consiguieron otorgarle tierras mediante un contrato de enfiteusis.
El naturalista se estableció entonces en Santa Ana del Río Uruguay, en la histórica estancia conocida como “El Recreo”, donde desarrolló actividades ganaderas y agrícolas.
La profesora Estenaga también repasó el compromiso político de Bonpland con la causa unitaria en Corrientes, colaborando con recursos y ganado durante los levantamientos contra Juan Manuel de Rosas.
Aquellos enfrentamientos, como la batalla de Arroyo Grande, terminaron afectando económicamente al científico francés, aunque nunca abandonó su trabajo de investigación y clasificación de especies naturales.
En tierras correntinas, Bonpland formó familia junto a Victoriana Cristaldo y tuvo tres hijos. Según relató Estenaga, continuó viajando constantemente por el río Uruguay, cultivando plantas, criando ganado y profundizando sus estudios científicos hasta el final de sus días.
Sus restos descansan hoy en el Cementerio De la Santa Cruz, en Paso de los Libres, donde se encuentra el mausoleo declarado Monumento Histórico Nacional desde 1946.
Preservación ambiental
Uno de los momentos más destacados de la entrevista fue la referencia a la preservación ambiental impulsada en homenaje al naturalista.
La Fundación Yayetopá decidió plantar ejemplares de la palmera Butia Noblickii -conocida popularmente como “Palmera Bonpland”- en el acceso al mausoleo del científico.
Estenaga explicó que esta especie es única en el mundo y solamente crece en la región comprendida entre Paso de los Libres y Bonpland.
La docente resaltó además que esta palmera fue declarada Monumento Natural de Paso de los Libres en 2009 y advirtió sobre la necesidad de protegerla debido a su estado de vulnerabilidad. “Debemos cuidarla porque forma parte de nuestra identidad natural y cultural”, expresó.
Hacia el final de la entrevista, Carmen Estenaga dejó una reflexión que resume el espíritu de toda la charla. “Somos herederos del legado de Bonpland y es importante profundizar su estudio y difundirlo”, manifestó.
Sus palabras reflejan el compromiso de quienes entienden que la historia no solo se recuerda, sino que también se preserva y se transmite a las nuevas generaciones.

