La nueva edición fue escrita por el periodista Guillermo Knoll, quien es periodista, escritor y columnista de PONELE H. Desde Alberto Suppici a Carlos Salvador Bilardo, repasando a todos los que se sentaron en el banco en cada torneo.
Ediciones Al Arco presentó un nuevo libro. Desde el momento de su publicación, la obra se convierte en un aporte clave para pensar, narrar, debatir y aprender sobre los mundiales.
Desde Alberto Suppici a Carlos Salvador Bilardo, repasando a todos los que se sentaron en el banco en cada torneo.
Tal como se conoce a la dirección técnica, sería muy difícil imaginar cómo lo fue hace un siglo atrás. Las circunstancias resultaron ser totalmente distintas por 1930 y en los siguientes torneos que se disputaron.
Técnicos que ocasionalmente hicieron las veces de juez de línea o de árbitro, combatientes en diversos conflictos bélicos, profesores de educación física, médicos, profesionales de otras ramas del deporte y claro que también improvisados quienes tuvieron la oportunidad de conducir a un seleccionado en un Mundial.
Un lugar que con el paso del tiempo requirió no solamente de un solo responsable, ya que en la actualidad encontramos equipos completos con diversos integrantes, que llevan a cabo distintas funciones que se complementan con la meta puesta en un objetivo, que se traduce en llegar a lo más alto de una competencia.
Los que tuvieron la posibilidad de erigirse con el máximo galardón de la historia del deporte más popular, fueron solamente veintiún técnicos desde el más joven de ellos hasta el más experimentado que han logrado cautivar a propios y extraños.

En estas páginas, según el autor, el periodista y escritor Guillermo Knoll (gknoll1959@yahoo.com.ar), están las curiosidades, anécdotas e historias de los que supieron o pudieron guiar a un seleccionado hasta el podio de la consagración y a todos los que, sin importarnos la posición final que supieron obtener, para poder hacer conocer a decenas de personas que, a lo largo de varias décadas, tuvieron la dicha de conducir un seleccionado en el mayor evento futbolístico del planeta fútbol.
Ariel Scher expresa en su prólogo: “Es un trabajo en curso ya que el autor va descubriendo e invita a descubrir, al punto que, infatigable, ya anuncia más capítulos labrados con el criterio de confeccionar una especie de enciclopedia específica para, como acontece con los caminos tentadores, avanzar de a cachitos o, por qué no, de una punta a la otra. Flor de camino. Y flor de experiencia abrir estas páginas y caminar con Knoll”.
Con información de Página/12

