Guillermo Knoll homenajeó esta semana a uno de los futbolistas brasileños más talentosos y carismáticos de las últimas décadas. Su enorme trayectoria, su vínculo con Lionel Messi y su inseparable relación con la música fueron algunos de los aspectos destacados.

En una nueva edición de su columna El Deporte y la Música, en PONELE H Radio-TV, el periodista y escritor Guillermo Knoll repasó la trayectoria de Ronaldinho Gaúcho, un futbolista que, más allá de sus títulos y reconocimientos, dejó una marca particular por su manera de entender y disfrutar el juego.

Nacido en Porto Alegre el 21 de marzo de 1980 como Ronaldo de Assis Moreira, Ronaldinho desarrolló una extensa carrera que lo llevó por clubes como Gremio, Paris Saint-Germain, Barcelona, Milan, Flamengo, Atlético Mineiro, Querétaro y Fluminense.

Para Knoll, desde sus primeros años ya podía advertirse que se estaba gestando una figura destinada a ocupar un lugar importante en la historia del fútbol. Su técnica, habilidad y creatividad fueron sus principales argumentos dentro de la cancha.

La FIFA lo reconoció como mejor jugador del mundo en 2004 y en 2005, mientras que en 2005 recibió además el Balón de Oro.

Pero Ronaldinho no fue solamente talento futbolístico. Guillermo Knoll destacó también su personalidad y su particular manera de disfrutar de la vida, una característica que muchas veces terminó condicionando el desarrollo de una carrera que, por sus condiciones, podría haber sido todavía más grande.

“El hombre de la sonrisa eterna”, lo definió durante la charla, en referencia a esa expresión que acompañó buena parte de su carrera y que también reflejaba su manera de vivir el fútbol.

Entre los aspectos más recordados de su paso por Barcelona aparece su relación con Lionel Messi. Pues Ronaldinho fue una de las figuras que acompañó los primeros pasos del argentino en el club catalán y tuvo un papel importante en aquellos comienzos.

Knoll también se refirió a las comparaciones que alguna vez surgieron entre Ronaldinho y Pelé. Y en tal sentido consideró que las comparaciones entre futbolistas de distintas épocas resultan difíciles y destacó que cada uno dejó su propia huella en la historia.

La gran deuda de Ronaldinho, según el análisis del periodista, estuvo quizás en su recorrido con la selección brasileña, especialmente si se lo compara con los enormes logros obtenidos por Pelé.

El columnista también puso el foco en una faceta menos conocida de Ronaldinho: su pasión por la música.

Mucho antes de llegar al Barcelona, el brasileño ya mantenía contacto con artistas y tenía una fuerte vinculación con la música, el baile y el carnaval. A lo largo de los años participó en diferentes producciones musicales y llegó incluso a grabar canciones y videos.

Para Knoll, fútbol y música son dos expresiones que Ronaldinho llevó siempre consigo y que forman parte de una misma manera de vivir y disfrutar.

Así, el recorrido por la vida del astro brasileño permitió mostrar una figura que excede los resultados deportivos. Un jugador que convirtió la creatividad, la diversión y la alegría en parte fundamental de su identidad.

Ronaldinho Gaúcho, concluyó Knoll, sigue ligado tanto al fútbol como a la música, dos mundos de los que difícilmente pueda alejarse y que, de alguna manera, lleva en la sangre.

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