La docente Isabel Maina analizó el uso correcto del lenguaje y explicó el origen de términos que generan debate, además de abordar errores frecuentes en la escritura y pronunciación.

En su columna “Secretos del Buen Decir”, la docente Isabel Maina desarrolló dos temas que suelen generar dudas entre los hablantes: el uso de “presidente” o “presidenta” y las confusiones frecuentes en la escritura y pronunciación del español.

Maina explicó durante su incursión semanal en PONELE H Radio-TV que el español se formó a partir del latín vulgar y que muchas palabras surgieron a partir de verbos a los que se les agregó el sufijo “-ente”, que significa “el que realiza una acción”. Indicando que “por ejemplo, de ‘dirigir’ surge ‘dirigente’, o de ‘estudiar’, ‘estudiante’.

En ese sentido, ‘presidente’ es quien preside”, detalló.

En sus orígenes, la palabra “presidente” no tenía distinción de género, por lo que se utilizaba tanto para hombres como para mujeres. Sin embargo, con el paso del tiempo, comenzó a usarse “presidenta”.

“Ya a principios de 1800, la palabra ‘presidenta’ fue incorporada al diccionario académico, por lo tanto está correctamente aceptada”, apuntó Isabel Maina. Y señaló, además, que actualmente ambas formas son válidas, aunque existe una recomendación clara: “La Real Academia Española acepta las dos, pero sugiere el uso de ‘presidenta’ cuando se trata de una mujer que ejerce el cargo”, remarcó.

 

Palabras que generan dudas

Durante la charla también se abordaron inquietudes de los oyentes, como el uso correcto de palabras que suelen confundirse al escribir, entre ellas: Hay / ahí / ay y allá / haya.

Maina destacó la importancia de prestar atención al contexto para evitar errores, ya que muchas de estas palabras suenan igual, pero tienen significados completamente distintos.

También se refirió a la acentuación correcta de ciertos términos, como el caso de: “Prepárese”, que lleva tilde en la primera “a” por tratarse de una palabra esdrújula.

“Es un imperativo, una forma que indica orden o indicación, y el ‘se’ es un pronombre, no parte del verbo”, explicó.

 

El yeísmo y cómo cambia la forma de hablar

Otro de los temas centrales fue el fenómeno del yeísmo, es decir, la pronunciación igual de la “ll” y la “y”.

Según explicó la docente, este cambio no es reciente ni exclusivo del Río de la Plata, sino que “el yeísmo ya existía en España hacia el final de la Edad Media y luego se extendió a América durante la colonización”.

Actualmente, la Real Academia Española acepta ambas formas de pronunciación. Sin embargo, existen regiones donde se mantiene la distinción.

“El único país que prácticamente no adoptó el yeísmo es Paraguay, además de algunas zonas de Bolivia, Perú y regiones del Norte argentino”, señaló.

En ese sentido, destacó que en Corrientes aún se conserva en parte la pronunciación diferenciada, aunque reconoció que la influencia de otras regiones está modificando los hábitos lingüísticos.

El idioma, en constante cambio

Isabel Maina remarcó que el lenguaje evoluciona con el uso y que muchas discusiones actuales se deben más a costumbres que a reglas estrictas.

“Muchas veces no estamos acostumbrados a ciertas formas y por eso nos resultan extrañas, pero eso no significa que sean incorrectas”, indicó.

Finalmente, dejó una reflexión sobre la identidad lingüística: “Cada persona, con el tiempo, elige cómo hablar, y eso también forma parte de nuestra cultura”.

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