El doctor Jorge Altamira aseguró que existen otras situaciones que requieren medidas preventivas, entre ellas la transmisión de madre a hijo durante el embarazo y los accidentes laborales relacionados con la manipulación de sangre y otros fluidos biológicos.
En una nueva edición de Saludablemente Hablando, en PONELE H Radio-TV, el bioquímico Jorge Altamira abordó un aspecto menos difundido de la prevención del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que son las distintas vías de transmisión que no están vinculadas directamente con las relaciones sexuales.
El profesional explicó que, además de la transmisión sexual, existen otras situaciones que requieren medidas preventivas, entre ellas la transmisión de madre a hijo durante el embarazo y los accidentes laborales relacionados con la manipulación de sangre y otros fluidos biológicos.
Altamira recordó la evolución del trabajo de prevención desarrollado durante años. Primero fueron las campañas de información y las charlas en escuelas e instituciones; luego se incorporaron los test rápidos, que permitieron facilitar el diagnóstico y detectar casos que anteriormente llegaban al sistema de salud en forma tardía.
Además, destacó especialmente los avances en los tratamientos; indicando que una persona con VIH que recibe correctamente su medicación puede alcanzar una carga viral indetectable, situación que permite evitar la transmisión sexual del virus.
También señaló que los tratamientos actuales son mucho más simples que los de décadas anteriores, cuando los pacientes podían llegar a tomar numerosas pastillas durante el día. Subrayando que la simplificación de las terapias busca favorecer la adherencia al tratamiento.
Accidentes laborales
Otro de los puntos destacados fue la prevención de accidentes laborales, atento a que enfermeros, médicos y personal de limpieza pueden estar expuestos a sangre u otros fluidos biológicos durante su actividad.
Altamira mencionó las capacitaciones realizadas a trabajadores de la salud y la importancia de utilizar elementos de protección adecuados, como guantes y protección ocular, además de disponer correctamente los materiales utilizados.
Ante un accidente con una aguja, bisturí u otro elemento que pueda haber estado en contacto con sangre, remarcó una recomendación fundamental, referida a que el accidente debe comunicarse inmediatamente y no ocultarse, ya que existen procedimientos y medicación preventiva que deben implementarse rápidamente.
En tal sentido, el profesional recordó su experiencia desde 1994 en el Banco de Sangre y explicó la importancia del control de las unidades destinadas a transfusiones.
Además del VIH, existen otras infecciones que pueden transmitirse mediante la sangre, como Hepatitis, Chagas y Sífilis. Por eso, explicó, cada unidad debe ser estudiada antes de ser utilizada, para garantizar que una transfusión destinada a recuperar la salud del paciente no termine provocando una infección.
La columna dejó planteado, además, un tema para una próxima conversación: la necesidad de que las instituciones privadas de salud cuenten con mecanismos adecuados para actuar ante accidentes laborales y posibles exposiciones a material biológico.

