Isabel Maina analizó el origen histórico de conceptos como “americano”, “hispanoamericano” y “latinoamericano”, y planteó una reflexión sobre el verdadero significado de estas denominaciones que forman parte de nuestra identidad cultural.
La elección de un Papa nacido en Estados Unidos reavivó una discusión frecuente sobre si es correcto llamar “americanos” únicamente a los ciudadanos de ese país. A partir de esta pregunta, la profesora Isabel Maina propuso revisar el origen histórico de los términos que identifican a los habitantes del continente.
En su columna Secretos del Buen Decir, en PONELE H Radio-TV, explicó que el término “americano” corresponde a toda persona nacida en América, independientemente de si proviene del Norte, centro o Sur del continente.
Maina recordó que el nombre América apareció por primera vez en 1507, cuando geógrafos y cartógrafos alemanes decidieron denominar así al nuevo continente en homenaje al navegante florentino Américo Vespucio.
Décadas más tarde, el geógrafo Mercator consolidó esa denominación para todo el territorio americano. Desde esta perspectiva histórica, sostiene que el concepto de América incluye a todos los países del continente y no exclusivamente a Estados Unidos.
La docente también profundizó en la diferencia entre los conceptos “hispanoamericano” y “latinoamericano”. Explicando que la palabra Hispania tiene origen en la época del Imperio Romano y dio nombre a la región de la Península Ibérica de la que provienen buena parte de las raíces culturales, lingüísticas e históricas de los pueblos de habla española en América.
En contraste, Isabel Maina señaló que la expresión “latinoamericano” comenzó a difundirse en el Siglo XIX, vinculada a la denominada “Gran Idea Latina” impulsada por el emperador francés Napoleón III durante su proyecto de expansión política sobre México.
Más allá de las definiciones, la columnista invitó a investigar, contrastar fuentes y revisar conceptos que muchas veces se utilizan de manera automática. Comprender el origen de las palabras ayuda también a comprender los procesos históricos que dieron forma a las identidades de los pueblos americanos.
Con una mirada histórica y pedagógica, la profesora Maina concluyó que el actual Pontífice puede ser considerado un Papa americano no solamente por haber nacido en Estados Unidos, sino porque nació en el continente americano. Una reflexión que deja abierta la discusión sobre la identidad, la historia y el valor de las palabras con las que nos definimos.

