En un costado poco difundido de su vida, el campeón con la selección italiana en el Mundial de España ‘82 incursionó en la música durante un período difícil.
En su columna El Deporte y la Música, el periodista y escritor Guillermo Knoll repasó una de las historias más curiosas del fútbol mundial: la consagración de Italia en el Mundial de España 1982.
“Italia salió campeón sin ganar un solo partido en la fase inicial. Algo totalmente inédito”, destacó en su incursión semanal en PONELE H Radio-TV.
El equipo italiano empató sus tres encuentros iniciales y avanzó como mejor tercero, en un formato que permitió lo impensado. Ya en las instancias decisivas, encontró su mejor versión y terminó levantando la copa.
El nombre propio de aquella hazaña fue Paolo Rossi, nacido en 1956 en la región de Toscana, quien se consagró como máximo goleador del torneo. “No todos los goleadores tienen la posibilidad de salir campeones del mundo”, remarcó Knoll.
Rossi desarrolló toda su carrera en Italia, pasando por clubes como Vicenza, Perugia, Juventus, Milan y Verona, y dejó una huella imborrable en la historia del fútbol.
“Paolo Rossi quedó en la historia no sólo por los goles, sino por el contexto en el que los hizo”, agregó el especialista.
Un pasado controversial que marcó su carrera
La trayectoria del delantero también tuvo momentos oscuros, vinculados a un escándalo de apuestas deportivas que afectó su imagen pública.
A pesar de ese golpe, logró reinventarse y alcanzar la cima en 1982, en una de las redenciones más recordadas del deporte.
Además, en un costado poco difundido de su vida, Rossi incursionó en la música durante un período difícil. “Se dedicó a la música en un momento complicado de su vida, para sobrellevar la situación”, explicó Knoll.
El exfutbolista grabó canciones como Doménica alle Tre, aunque su talento musical no logró destacarse.
Una vida marcada por el fútbol
Rossi disputó los Mundiales de 1978 y 1982, mientras que una lesión lo dejó fuera de 1986. Falleció en diciembre de 2020, dejando un legado que trasciende generaciones.

