El trabajador y referente gremial de la emisora de Paso de los Libres denunció “medidas extremas”, presión laboral y un intento de vaciamiento. La crisis en la radio estatal ya no es un rumor, es un conflicto abierto.
Entrevistado en PONELE H Radio-TV, el delegado de LT12 Racional “General Madariaga” ante la FATPREN, Marcelo Urruchúa, expuso con crudeza lo que ocurre puertas adentro de la emisora estatal de Paso de los Libres.
Desde órdenes llegadas “desde Buenos Aires” hasta operativos de fuerzas federales frente a una actividad pacífica, el escenario que describió es alarmante.
La decisión que encendió el conflicto es clara, eliminar la programación local y convertir a LT12 en repetidora de Radio Nacional. Hecho que Urruchúa no dudó en declarar que “nos parece gravísimo que después de tantos años se quede sin voz propia”.
Para los trabajadores, no se trata sólo de una reestructuración, sino que es un golpe directo a la identidad de la radio.
Asamblea permanente y estado de alerta
Desde mediados de marzo, el clima interno es de tensión constante. Los trabajadores se declararon en estado de asamblea permanente, en defensa de tres ejes centrales: La continuidad de la programación local, la preservación de los puestos de trabajo y la defensa de la radio como medio regional.
“Estamos en la defensiva para proteger a la radio y nuestra fuente de trabajo”, aseveró el trabajador de prensa.
Uno de los puntos más sensibles que plantea el delegado es el trasfondo de la decisión; ya que, según él, la medida podría tener un objetivo más profundo. “Entendemos que fue una medida disciplinaria para condicionarnos”, apuntó.
La sospecha es fuerte que el recorte sea una forma de presión ante reclamos laborales.

El abrazo a la radio que terminó bajo vigilancia
El episodio que marcó un quiebre fue el “abrazo simbólico” a LT12, convocado el miércoles pasado con características cultural y comunitaria; con niños dibujando, artistas cantando, vecinos acompañando.
Pero el escenario cambió drásticamente. “Había Gendarmería, Prefectura, escudos, armas largas. Una cosa exagerada”, dijo Urruchúa para graficar en parte lo sucedido.
Para los trabajadores, el mensaje fue claro. “Ahí se ve desde dónde está la violencia”, remarcó el gremialista.
Lo cierto es que la crisis no es sólo institucional, sino que también es económica; y sobre este tema, Urruchúa expuso una realidad preocupante. “Nuestros sueldos son muy bajos, estamos por debajo de la línea de pobreza”, manifestó; e incluso advirtió que algunos trabajadores “están por debajo del índice de indigencia”.
A esto se suman cambios de horarios repentinos y la necesidad de tener otros trabajos para subsistir.
Programación “acotada” y una radio desdibujada
Actualmente, la programación local de LT12 quedó reducida a mínimos. Apenas unas horas distribuidas en el día, contenido compartido con otras emisoras de la región y participación limitada a títulos o breves intervenciones.
“De 24 horas, sólo unas pocas son locales”. El resultado, según describió Marcelo Urruchúa, es una radio “extraña”, sin identidad clara.
Ante posibles interpretaciones, el dirigente fue contundente al destacar que “esto no tiene nada que ver con política partidaria” y que “lo único que queremos es que continúe la señal y las voces locales”.
Pero, lejos de una resolución, el panorama es incierto. Los trabajadores continúan organizándose, con apoyo gremial y en estado de alerta ante nuevas medidas.
La preocupación de fondo es una sola: “Si esto pasa por tan poco, ¿qué puede pasar después?”.

