Un partido con Inglaterra nunca es uno más. Sobre el vínculo entre el derecho internacional, la historia y el sentimiento popular, el doctor “Café” Giménez analizó por qué considera que la causa Malvinas sigue siendo una cuestión que une a los argentinos más allá de cualquier diferencia política.
Cada vez que Argentina enfrenta a Inglaterra en una cancha de fútbol, el partido trasciende lo deportivo. La historia, la Guerra de Malvinas, el reclamo de soberanía y la memoria colectiva aparecen inevitablemente en escena.
En su columna Consultoría Jurídica, el abogado Edgar “Café” Giménez se tomó la licencia de abordar este fenómeno que vuelve a producirse en el Mundial 2026, explicando, en principio, que el fundamento del reclamo argentino no nace en el conflicto bélico de 1982, sino siglos antes, en la organización territorial heredada del Reino de España.
Según detalló en su segmento de los martes en PONELE H Radio-TV, las Islas Malvinas formaban parte de la jurisdicción del antiguo Virreinato del Río de la Plata y, tras la independencia de 1816, ese territorio pasó a integrar la soberanía de las Provincias Unidas.
Recordó además Giménez que hasta 1833 el Reino Unido no había presentado reclamos formales sobre las islas, año en que se produjo la ocupación británica que Argentina considera una usurpación.
El abogado apuntó que, desde entonces, el país mantuvo su reclamo a través de los organismos internacionales y destacó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) impulsa el diálogo entre ambas partes para avanzar hacia una solución pacífica de la disputa.
También remarcó que la vía diplomática debe ser siempre el camino elegido, dejando atrás cualquier posibilidad de un nuevo conflicto armado.
Durante su exposición, el letrado afirmó que Malvinas representa una causa nacional que atraviesa generaciones e ideologías. Por lo que, a su entender, es imposible separar completamente el fútbol del contexto histórico cuando los rivales son Argentina e Inglaterra, porque para buena parte de la sociedad el encuentro revive recuerdos, emociones y heridas que permanecen abiertas desde 1982.
En ese sentido, consideró comprensible que los futbolistas intenten vivir el partido como una competencia deportiva, aunque señaló que para el hincha común resulta muy difícil hacerlo. Explicando que el fútbol despierta sentimientos patrióticos que se expresan en los cánticos, las banderas y el acompañamiento masivo de los argentinos durante cada Mundial.
El doctor “Café” Giménez también destacó que la causa Malvinas recibe muestras de apoyo desde distintos países y recordó que existen personalidades y ciudadanos extranjeros que reconocen la legitimidad del reclamo argentino o cuestionan la ocupación británica.
Para él, esa realidad demuestra que la discusión trasciende las fronteras nacionales y continúa vigente en la comunidad internacional.
Finalmente, reflexionó que el fútbol es mucho más que un deporte porque moviliza identidades, recuerdos y emociones profundas. En el caso argentino, sostuvo, la pasión futbolera y la causa Malvinas se entrelazan de manera natural, convirtiendo cada enfrentamiento con Inglaterra en un acontecimiento que va mucho más allá del resultado deportivo.

