Guillermo Knoll propuso una historia en la que fútbol y música vuelven a encontrarse para recordar al 10, esta vez a través de la mirada y la sensibilidad de un músico que alguna vez soñó con triunfar con la pelota y terminó convirtiendo esa pasión en canciones.
El periodista y escritor Guillermo Knoll presentó en su columna El Deporte y la Música, en PONELE H Radio-TV, una historia singular que une dos grandes pasiones argentinas: el fútbol y el tango.
El protagonista es Leonel Fernando Capitano, exfutbolista rosarino que, tras una enfermedad que afectó progresivamente su visión, encontró en la música un allanado camino artístico.
Nacido en Rosario el 9 de junio de 1980, Leonel Fernando Capitano creció en una familia profundamente vinculada al fútbol y al tango. Su padre fue jugador y entrenador, mientras que su abuelo se desempeñó como arquero de New South Wales de Rosario.
Capitano comenzó su formación futbolística en Renato Cesarini, institución rosarina creada, entre otros, por su padre junto a figuras como Daniel Onega y Jorge Solari, reconocida por su importante trayectoria en la formación de jugadores.
Sin embargo, un problema progresivo en su visión, atribuido a un glaucoma, terminó alejándolo de la práctica activa del fútbol. Pues la dificultad para distinguir con claridad a los rivales hizo que tuviera que abandonar aquello que había marcado sus primeros años.
Fue entonces cuando apareció con mayor fuerza la otra pasión familiar: la música.
Criado en un ambiente de cantantes y tangueros, Capitano se volcó al 2×4, no solamente como intérprete sino también como bandoneonista y compositor. A lo largo de su carrera artística compuso numerosas obras y entre ellas se encuentra una dedicada a Diego Armando Maradona.
Knoll compartió durante la columna un fragmento de la obra de Capitano dedicada a Maradona, una composición que recorre distintos momentos de la vida y la carrera del ídolo argentino: su infancia en Villa Fiorito, el potrero, su talento excepcional y algunas de las imágenes más recordadas de su trayectoria futbolística.
La canción reivindica al Maradona futbolista y al personaje nacido del potrero, utilizando el lenguaje del tango para convertir algunas de sus hazañas en poesía.
Capitano tuvo, además, la oportunidad de presentarle personalmente la obra a Maradona durante el programa La Noche del 10, donde el propio Diego habría recibido con entusiasmo el homenaje.
La historia de Leonel Capitano resulta así particularmente singular. Un hombre que nació y se formó dentro del fútbol, que debió alejarse de las canchas por un problema de visión y que encontró en el tango una nueva manera de expresar aquella pasión que nunca abandonó.
Sobre el final de la columna, Knoll destacó especialmente la figura de Diego Armando Maradona, cuyo próximo aniversario de nacimiento volverá a poner en primer plano la memoria del máximo ídolo del fútbol argentino.

