Pese a que se dijo que Donald Trump había firmado ya virtualmente el Tratado de Paz, el acto formal, previsto para este viernes, quedó postergado. Irán advirtió que está preparado para continuar los enfrentamientos si no se respetan las “líneas rojas” del acuerdo pospuesto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que Washington espera que se alcance “un alto el fuego completo en todos los frentes, incluyendo Líbano, Hezbollah e Israel”.
No era lo que se esperaba para este día, previsto para la firma del acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Pero el acuerdo se suspendió sin una fecha posible. El motivo: los renovados ataques de Israel sobre Líbano.
Los primeros informes hablan de por lo menos 18 muertos en la nueva incursión de Israel sobre posiciones de Hezbollah. Ese es un punto clave para Irán. Y por eso, no aceptaron estar en Suiza para el acto oficial que el mundo esperaba.
Las declaraciones de Trump se producen mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para consolidar el acuerdo preliminar alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, los enfrentamientos entre Israel y Hezbollah siguen siendo uno de los principales obstáculos para avanzar hacia un pacto definitivo.
La Casa Blanca considera que una tregua total en el frente libanés es clave para estabilizar la región y facilitar las negociaciones posteriores. No obstante, en las últimas horas se registraron nuevos ataques y represalias en el sur del Líbano, lo que pone en duda la posibilidad de una desescalada inmediata.
La firma definitiva del acuerdo debía comenzar este viernes en Suiza, en el complejo de Bürgenstock, donde representantes de ambos países iban a iniciar las negociaciones técnicas para transformar en un tratado permanente el memorando de entendimiento alcanzado días atrás. Por el nuevo ataque israelí la reunión fue suspendida a último momento.
Fue entonces que la Casa Blanca anunció que Vance suspendía su viaje a Suiza. No hay ahora una nueva fecha tentativa para ese acuerdo. Netanyahu fue advertido por el propio Trump varias veces: “Si no fuera por mí, no estaría en el poder”, dijo el presidente. Netanyahu está distanciado de su único gran aliado. Pero eso no le importa. A tal punto, que acaba de dinamitar un acuerdo de paz.

¿Volver a empezar?
Según informó Al Jazeera, la ceremonia y las conversaciones debían realizarse en el exclusivo complejo Bürgenstock Resort, cerca de Lucerna, un lugar elegido por su tradición diplomática y por el papel mediador desempeñado por Qatar durante las negociaciones.
El acuerdo preliminar, firmado de manera electrónica por ambas partes el miércoles, consta de 14 puntos y establece un período de 60 días para negociar un tratado definitivo. Entre los temas a discutir figuran el programa nuclear iraní, la reapertura del estrecho de Ormuz, el alivio de sanciones económicas y mecanismos de verificación internacional.
Sin embargo, la cita en Suiza fue suspendida antes de comenzar. El Ministerio de Relaciones Exteriores suizo confirmó que las conversaciones no se realizarían en la fecha prevista. La principal causa fue el deterioro de la situación de seguridad en la región, especialmente por la intensificación de los ataques israelíes contra objetivos vinculados a Hezbollah en el sur del Líbano.
Para el gobierno de Teherán, Israel debe cesar de inmediato los ataques contra Hezbollah, su aliado en Líbano. El propio Donald Trump, incluso con insultos, le dijo a Netanyahu que deje de atacar porque no hace más que darle argumentos al fundamentalismo iraní para mantener el “status quo”. Teherán consideró que no existían las condiciones políticas necesarias para avanzar en la implementación del acuerdo mientras continuaran esas operaciones militares.
A la incertidumbre se sumó la decisión del vicepresidente estadounidense, JD Vance, de cancelar su viaje a Suiza. Washington sostuvo que seguía comprometido con el proceso, pero reconoció que la ausencia de la delegación iraní hacía imposible iniciar las conversaciones técnicas previstas.

El punto 1 del acuerdo es muy claro y preciso:
Cese inmediato y permanente de las hostilidades entre ambos países y sus aliados.
Esto es lo que no sucede porque Israel, al no ser signatario, sigue haciendo lo que quiere. Su último ataque provocó al menos 18 muertos en El Líbano.
Pese a la suspensión, ninguna de las partes dio por muerto el proceso diplomático. Tanto Washington como Teherán mantienen vigente el memorando firmado y dejaron abierta la posibilidad de reprogramar las negociaciones. No obstante, el episodio dejó en evidencia la fragilidad del acuerdo y el impacto que la situación en Líbano e Israel puede tener sobre cualquier intento de alcanzar una paz duradera en Medio Oriente. y una pregunta clave para la economía mundial.
Pese a la demora, ¿el estrecho de Ormuz seguirá abierto?, ¿o el precio del barril de petróleo volverá subir?
Trump dijo el día anterior que se venía “la rendición incondicional de Irán”. Está más que claro que eso no pasó.
Roberto Adrián Maidana, para A24

