El abogado Carlos Barboza analizó en PONELE H Radio-TV el impacto de la Inteligencia Artificial en el ámbito judicial, sus posibilidades, sus riesgos y la necesidad de formar a quienes la utilizan.
La Inteligencia Artificial (IA) dejó de ser una cuestión exclusivamente tecnológica para convertirse en una herramienta que atraviesa prácticamente todas las profesiones. Y en ese contexto, en diálogo con PONELE H Radio-TV, el abogado Carlos Barboza, especializado en cuestiones vinculadas con la tecnología y la Inteligencia Artificial, analizó especialmente su aplicación en el ámbito de la Justicia.
El letrado sostuvo que buena parte de los temores que genera la IA están relacionados con el desconocimiento de su funcionamiento. Y, a su entender, como ocurre con cualquier proceso innovador, la aparición de una nueva tecnología produce resistencia e incertidumbre.
En tal sentido, explicó que es necesario diferenciar la Inteligencia Artificial tradicional de la denominada Inteligencia Artificial generativa, que actualmente permite generar contenidos, procesar información, aprender patrones y realizar tareas que anteriormente estaban asociadas exclusivamente a las capacidades humanas.
Consultado sobre si la IA puede actuar de manera independiente, el doctor Barboza fue categórico al señalar que no se trata de una entidad que piense por sí misma, sino de procesos algorítmicos y matemáticos capaces de desarrollar determinadas tareas.
También cuestionó algunas expresiones que generan temor social respecto de una eventual rebelión de la Inteligencia Artificial. Según explicó, el desconocimiento sobre el funcionamiento de estas herramientas puede generar una suerte de “pánico social”.
Para Carlos Barboza, el desafío no pasa por rechazar la IA, sino por aprender a utilizarla correctamente. Y respecto de ello, coincidió con una comparación sencilla relacionada a que disponer de un automóvil de alta tecnología sin saber conducirlo no permite aprovechar sus capacidades y, además, puede generar riesgos.
Con la Inteligencia Artificial, sostuvo, sucede algo similar.
“En la medida que nos capacitamos sabremos manejarla, sabremos cuáles son los riesgos y las potencialidades”, destacó el profesional de las leyes.
Asimismo, planteó la necesidad de revisar los procesos educativos frente a los cambios tecnológicos. Y señaló que existen programas de formación que mantienen estructuras de hace décadas, mientras las herramientas disponibles evolucionan a gran velocidad.
Cero infalibilidad
Uno de los puntos centrales de la entrevista con el abogado Carlos Barboza fue dejar en claro que la Inteligencia Artificial no es infalible.
Sobre ello, explicó que los algoritmos trabajan a partir de instrucciones y procesos matemáticos que son perfeccionados constantemente. Por eso, los resultados obtenidos deben ser analizados y sometidos al criterio de quien utiliza la herramienta.
En ese sentido, comparó la situación con el uso de IA para realizar diagnósticos médicos; herramienta que puede proporcionar información, pero corresponde al profesional analizarla, contrastarla y emitir finalmente su criterio.
En la Justicia
En el ámbito jurídico, esa responsabilidad adquiere especial importancia. Puesto que la utilización de IA en el sistema judicial abre posibilidades concretas para agilizar tareas que demandarían mucho tiempo si fueran realizadas exclusivamente de manera manual.
Barboza subrayó especialmente la capacidad de estas herramientas para procesar grandes cantidades de información, analizar documentos y detectar determinados patrones en cuestión de minutos. Pero también advirtió sobre los riesgos derivados de un uso incorrecto.
Como ejemplo mencionó un caso ocurrido en Brasil, en el que se detectó una instrucción oculta incorporada dentro de un escrito con la intención de influir sobre el proceso de elaboración de una sentencia.
Según explicó, este tipo de situaciones demuestra que las herramientas tecnológicas pueden utilizarse tanto para potenciar capacidades como para intentar manipular procesos.
Además, señaló que actualmente Corrientes no cuenta con una ley marco específica sobre Inteligencia Artificial, aunque la tecnología ya tiene presencia en distintos procesos vinculados con el tratamiento y análisis de información.
Y también destacó experiencias desarrolladas en otras jurisdicciones. Entre ellas mencionó a Río Negro, cuyo Poder Judicial publicó una guía sobre el uso responsable de Inteligencia Artificial.
Para el abogado, no alcanza con establecer reglas aisladas, sino que es necesario construir una cultura institucional que permita comprender qué puede hacer la IA, cuáles son sus limitaciones, cómo verificar sus resultados y qué información sensible no debe incorporarse en estas herramientas.
Capacitación
En el tramo final de la entrevista, el doctor Barboza adelantó la realización de un taller sobre Inteligencia Artificial destinado a profesionales y personas interesadas, impulsado desde el Colegio de Abogados de la IV Circunscripción. Iniciativa que tendrá una instancia teórica y otra práctica. Entre los contenidos se abordarán aspectos básicos de la Inteligencia Artificial, cuestiones relacionadas con ética, filosofía y responsabilidad, además de un espacio dedicado a la denominada ingeniería de prompting, orientada a aprender cómo formular preguntas e instrucciones para obtener mejores resultados.
Conforme aclaró, no será necesario contar con conocimientos previos de informática.
La propuesta busca que la discusión sobre IA no quede solamente en el terreno de la teoría, sino que permita a los participantes experimentar y aprender a utilizar estas herramientas de acuerdo con sus propias actividades profesionales.
La entrevista dejó así una idea central vinculada a que la discusión ya no parece pasar solamente por aceptar o rechazar la Inteligencia Artificial, sino por comprenderla, capacitarse y asumir la responsabilidad sobre el modo en que se la utiliza.

