Rodrigo Acebal analizó el escenario internacional del petróleo y su impacto en Argentina. Señaló que el conflicto genera especulación en el mercado, presión sobre los precios y posibles consecuencias para el consumidor final.
El empresario de Paso de los Libres Rodrigo Acebal reflexionó en PONELE H Radio-TV sobre la situación actual del mercado de combustibles y explicó que la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente está generando incertidumbre en el precio del petróleo a nivel mundial.
Según indicó, uno de los factores clave es el estrecho de Ormuz, una zona estratégica por donde transita gran parte del petróleo proveniente de Arabia Saudí y otros países productores.
“Como toda guerra, genera especulación. No se sabe qué va a pasar con el petróleo que sale de esa región y eso presiona al alza el precio del barril”, explicó el contador Acebal. Quien, además, señaló que el barril llegó a tocar los 220 dólares, aunque posteriormente retrocedió hasta alrededor de los 100 dólares, en medio de la volatilidad del mercado.
Asimismo, indicó que, aunque Argentina logró en los últimos años un alto nivel de autoabastecimiento energético, el mercado local no queda aislado de las fluctuaciones internacionales.
En ese contexto, recordó que recientemente se registraron aumentos en los combustibles: $200 de suba en el gasoil y $250 en el eurodiesel. Lo que ocurre en un momento particular para el país, marcado por la cosecha gruesa, que incrementa la demanda de combustible para el sector agropecuario y el transporte.
“Si el conflicto termina pronto, los precios podrían volver a valores normales. Pero siempre el que termina pagando es el consumidor final”, advirtió.
Efecto dominó en la economía
Acebal explicó que cualquier aumento en el combustible provoca una cadena de incrementos en la economía.
Entre los sectores más afectados están el transporte de pasajeros y el de mercaderías, los servicios como taxis, remises o aplicaciones, y los costos logísticos del sector agropecuario.
“Cuando sube el combustible, sube el transporte de alimentos y eso termina impactando en el precio final que paga la gente”, remarcó el empresario. Y advirtió que estas presiones llegan en un momento donde el Gobierno nacional intenta reducir la inflación, por lo que un shock en el precio del petróleo podría complicar esa estrategia.
Caída fuerte en las ventas en la frontera
Consultado respecto de la realidad en Paso de los Libres, Acebal afirmó que la venta de combustible cayó drásticamente en comparación con años anteriores.
Según detalló, hoy se vende sólo un tercio de lo que se vendía hace dos años; fenómeno que se explica porque ya no existe la gran diferencia de precios con Brasil.
Actualmente, en algunos casos el combustible argentino cuesta lo mismo que en Brasil e incluso puede resultar más caro. Lo que provocó un cambio en la dinámica comercial de frontera.
“Antes venían muchos brasileños. Ahora somos nosotros los que vamos a Uruguaiana y nos encontramos con medio pueblo allá”, comentó Rodrigo Acebal.
Acebal también explicó que existen diferencias en la composición de los combustibles entre Argentina y Brasil.
En el caso del gasoil, Brasil puede tener hasta 18% de biodiesel mientras que Argentina utiliza entre 6% y 8%.
En las naftas ocurre algo similar con el etanol, siendo que Brasil también posee porcentajes más altos.
Estas diferencias responden a políticas destinadas a promover la industria del biodiesel y el etanol.
Geopolítica y petróleo
El empresario libreño señaló también durante la entrevista que detrás del conflicto en Oriente Medio también existen intereses geopolíticos y económicos vinculados al petróleo y al sistema financiero internacional.
Recordó que el comercio mundial del crudo está históricamente ligado al petrodólar, mientras que algunos países comenzaron a desafiar ese esquema.
“Irán fue uno de los primeros en aceptar otras monedas para vender petróleo a China o Rusia. Eso también forma parte del conflicto”, señaló.
En este contexto, Acebal concluyó que el futuro del mercado energético dependerá de cuánto tiempo se prolongue el conflicto y de si el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz logra normalizarse.
Varios países, incluidos China, Rusia y naciones europeas, dependen de esa ruta para su abastecimiento energético.
“Muchos países necesitan que esto se normalice rápido. Pero las guerras empiezan y después no se sabe cómo terminan”, indicó al finalizar.

