En el marco del Octubre Rosa, la doctora Noelia Flores remarcó la importancia de los controles periódicos, la mamografía y la detección precoz para reducir la mortalidad por cáncer de mama, la enfermedad oncológica más frecuente en mujeres.

En una nueva participación en la columna Saludablemente Hablando, en PONLE H Radio-TV, la ginecóloga y obstetra Noelia Flores abordó uno de los temas centrales del Octubre Rosa: la concientización y prevención del Cáncer de Mama. Y destacó que se trata del cáncer más frecuente en mujeres a nivel mundial y la principal causa de muerte por cáncer en la población femenina.

“Se estima que una de cada ocho mujeres puede desarrollar la enfermedad a lo largo de su vida”, señaló la especialista, al tiempo que recordó que en Argentina se registran aproximadamente 20.000 nuevos casos por año.

Asimismo, explicó que, al no existir una vacuna o una medida de prevención primaria efectiva, la estrategia más importante es la prevención secundaria, es decir, detectar la enfermedad antes de que produzca síntomas.

“El Cáncer de Mama en sus etapas iniciales suele ser asintomático. Por eso es fundamental cumplir con los controles anuales”, indicó la doctora Flores. Y puso de relieve que cuando el diagnóstico se realiza en forma temprana, las posibilidades de tratamiento exitoso son muy elevadas.

“Más del 90% de los casos detectados precozmente pueden alcanzar la curación”, afirmó.

Flores señaló que la mamografía continúa siendo el método estándar para la detección precoz, ya que permite identificar lesiones que aún no son palpables y que incluso podrían pasar desapercibidas en otros estudios.

Respecto de la edad recomendada para comenzar los controles, explicó que la mayoría de las sociedades científicas aconsejan iniciar las mamografías anuales a partir de los 40 años. Sin embargo, indicó que la Sociedad Argentina de Mastología sugiere realizar una mamografía de base a los 35 años y, si los resultados son normales, continuar con controles anuales desde los 40.

Las recomendaciones pueden modificarse en mujeres con antecedentes familiares directos de Cáncer de Mama.

La médica también hizo hincapié en la importancia del autoconocimiento corporal, indicando que “las mujeres deben familiarizarse con la forma y consistencia habitual de sus mamas. Eso permite advertir rápidamente cualquier cambio que aparezca”, remarcó.

El autoexamen puede realizarse durante la higiene diaria y se recomienda efectuarlo entre siete y diez días después de la menstruación, cuando las mamas presentan menor sensibilidad y densidad.

Otro aspecto destacado fue el papel de la ecografía mamaria, una herramienta de gran utilidad, especialmente en mujeres jóvenes o para el seguimiento de determinadas patologías.

No obstante, la doctora Flores aclaró que este estudio complementa a la mamografía, pero no la sustituye en las estrategias de prevención destinadas a disminuir la mortalidad por Cáncer de Mama.

Finalmente, recordó la importancia de realizar controles ginecológicos periódicos y de consultar ante cualquier hallazgo, incluso cuando la mayoría de las alteraciones suelen ser benignas.

“Si una mujer detecta algo diferente, no debe subestimarlo. Hay que acercarse al control sin miedo ni culpa. Si existe algún problema, lo mejor que puede suceder es detectarlo a tiempo”, expresó.

Y, para cerrar, dejó una reflexión que resume el espíritu de la prevención: “Una enfermedad detectada a tiempo puede cambiar una historia. Y esa historia puede ser la nuestra”.

Show Buttons
Hide Buttons