La central obrera se concentró en Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador, donde sus principales dirigentes apuntaron contra el rumbo económico del Gobierno y advirtieron que “se terminó la paciencia”.
La Confederación General del Trabajo (CGT) se concentró hoy en Plaza de Mayo en la antesala del Día del Trabajador, en una jornada que apuntó a visibilizar el descontento sindical, fijar postura frente a la política económica y rechazar la reforma laboral. La concentración comenzó pasado el mediodía.
El cosecretario general de la CGT, Octavio Argüello, apuntó contra la gestión del presidente Javier Milei de cara a la movilización del 30 de abril.
En el inicio del acto, la central obrera pasó un video en homenaje al papa Francisco, que falleció el 21 de abril del año pasado, con una recopilación de declaraciones referidas a la temática del trabajo.
En el escenario, estuvieron los tres referentes del triunvirato cegetista, Jorge Sola, Cristian Gerónimo y Octavio Argüello, que leyeron un documento con los principales reclamos dirigidos al Gobierno.
Qué dijeron los tres titulares de la CGT
“Tenemos que decir basta a este Gobierno corrupto, a este Gobierno explotador y eso lo tenemos que hacer en unidad”, convocó Argüello al hacer un llamado a los trabajadores.
En esa línea, agregó: “Se terminó la paciencia señor presidente, este pueblo no da para más. No podemos seguir soportando esta explotación. Por eso, desde la Confederación del Trabajo se van a profundizar los reclamos sindicales y gremiales”, lanzó Argüello en referencia al presidente Javier Milei.
A su tiempo Cristian Gerónimo, pidió “honrar la memoria de un argentino que marcó al mundo” y destacó uno de los postulados de Jorge Bergoglio: “El trabajo no es un privilegio, es un derecho”, también usado como lema de la convocatoria.
“Nuestro país atraviesa una situación crítica, no lo dicen los números y las estadísticas, lo dice la realidad de la ciudadanía”, expuso Gerónimo y advirtió que “este no es el camino de una Argentina inclusiva”.
En esa línea, esgrimió que “el movimiento obrero está de pie, está unido, está organizado y no va a retroceder” y destacó que la central obrera “siempre va a estar del lado de los trabajadores que luchan”.
En último lugar, Sola pidió celebrar el Día del Trabajador “más allá si son formales o informales” y aseguró que con la movilización los líderes gremiales “están cumpliendo con su responsabilidad”.
“La movilización es una responsabilidad que esta CGT ha puesto en superficie. Lo hemos hecho desde el minuto cero. Nos oponemos a un Gobierno que efectivamente es de derecha”, reivindicó Sola y planteó que “no puede haber algo más contradictorio que decir que se bajó la pobreza”. “Lo invito a que haga cinco cuadras hasta Constitución”, desafió el triunviro al Gobierno, a quien acusó de estar “encerrado en su teoría”.
En otras críticas al oficialismo, señaló que “es un Gobierno que lleva la palabra destrucción como estandarte” y contrastó con que en la central obrera “somos constructores de la paz social.
Tenemos que crear que la justicia social sea lo importante en un Gobierno”, exhortó Sola y pidió que sea una “Argentina con producción, desarrollo, trabajo”. “Somos capaces de construir sobre lo que se destruye”, cerró el acto.

El documento de la CGT
La central obrera difundió en un documento sus principales reclamos. “Mientras se discute en el ámbito judicial una ‘reforma laboral’ retrógrada, promovida por el Gobierno nacional, que despoja de derechos colectivos e individuales resguardados por nuestra Constitución a quienes trabajan, esta CGT continuará combatiéndola por todos los medios a su alcance”.
A la vez, denunció que la “actividad económica y el consumo evidencian caídas pronunciadas, especialmente en sectores clave como la industria, la construcción y el comercio” y reclamó que “un modelo de desarrollo requiere necesariamente de la inclusión y de la inversión pública como pilares estratégicos.
Se silencian del debate público los compromisos asumidos con el FMI, mientras se contrae una deuda bruta de tal magnitud con diversos organismos y acreedores internacionales que configura, para la administración nacional, un perfil de vencimiento de capital e intereses que el Estado argentino no está en condiciones de afrontar, ni siquiera en lo que respecta a los intereses que dicha deuda genera”, rechazó.
En ese contexto, se analizó que “los ingresos tributarios siguen cayendo” y advirtió por los “salarios bajos que deprimen el mercado interno”. “Esto deriva en nuevos ajustes, configurando un círculo vicioso insostenible”.
También apuntó al “alto índice de inflación -del orden del 2% al 3% mensual- con topes a las paritarias que se homologan por debajo de esos índices”, proceso al que le sumó el “cierre masivo de empresas”, el “endeudamiento generalizado de personas, familias y empresas” y un sistema de salud que – consideró- “se encuentra en emergencia”.
“Nos encontramos ante un deterioro doméstico y urbano que facilita el avance y la penetración del narcotráfico y de la inseguridad. Esto lleva a un aumento de las adicciones y problemas de salud mental”, alertó.
Frente a esa situación, la central obrera llamó a “recuperar una cultura del encuentro”, que le atribuyó al papa Francisco llevar adelante durante su vida. “Esa es nuestra responsabilidad y nuestra tarea: imaginar y organizar una respuesta alternativa que nos conduzca hacia un país políticamente soberano, económicamente libre y socialmente justo”, completó.

