Guillermo Knoll volvió a unir dos mundos en “El Deporte y la Música”. Esta vez, el homenaje fue para Gabriela Sabatini, una de las grandes figuras del tenis argentino y mundial. Sus títulos, sus primeros pasos y una inesperada faceta musical forman parte de una historia que todavía merece ser recordada.

Hablar de tenis argentino es hablar inevitablemente de Guillermo Vilas, pero también de Gabriela Sabatini. Así lo planteó el periodista y escritor Guillermo Knoll al repasar en su columna El Deporte y la Música, en PONELE H Radio-TV, la trayectoria de una deportista que marcó un antes y un después para el tenis femenino argentino.

Sabatini se convirtió en una de las grandes referentes del tenis mundial y, según destacó Knoll, es la única argentina que logró conquistar dos títulos de Grand Slam: el US Open y Wimbledon.

Además, fue finalista en Wimbledon 1991 y en el US Open de 1988, consolidando una carrera que la llevó a competir en la élite internacional.

El columnista también vinculó la historia de Sabatini con la evolución del deporte femenino en Argentina. Su aparición contribuyó a colocar al tenis femenino en un lugar de enorme visibilidad y permitió que una nueva generación tuviera una referente argentina en la máxima competencia mundial.

Además, trazó un paralelo con otros deportes que fueron superando prejuicios y barreras, como el hockey, cuya evolución permitió que tanto Las Leonas como Los Leones alcanzaran protagonismo internacional.

Pero el homenaje no se quedó en las canchas. La propuesta de Guillermo Knoll también recuperó una faceta menos conocida de Gabriela Sabatini: su incursión en la música.

Durante la columna se recordó una interpretación de “All Out of Love”, el clásico de Air Supply, junto a Valeria Lynch. Una combinación inesperada que permitió descubrir otra dimensión de una deportista acostumbrada a los grandes escenarios.

La música funcionó así como el segundo elemento de un segmnento que busca precisamente encontrar esos cruces entre figuras, historias y épocas del deporte y la cultura popular.

Knoll también trajo a la memoria algunos de los primeros hitos de Sabatini, entre ellos su consagración en el Orange Bowl, cuando tenía apenas 14 años; compitiendo en una categoría para jugadoras de hasta 18 años.

A partir de allí, comenzó una trayectoria extraordinaria que convirtió a la tenista en una de las mayores representantes del deporte argentino.

Más que una simple evocación, la columna fue un reconocimiento a una mujer que trascendió el tenis y quedó definitivamente incorporada a la historia del deporte argentino.

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