El titular del Club Mitre habló de la obtención del campeonato local, el domingo. También de la gestión institucional y del valor del trabajo en equipo.
El presidente del Club Mitre, Fabián Mieres, fue entrevistado en PONELE H Radio-TV tras la reciente conquista del campeonato local organizado por la Liga libreña de Fútbol (LLF). Abordan los desafíos, las reflexiones y el significado de este logro para la institución y su comunidad.
Mieres expresó una profunda alegría por haber alcanzado el objetivo de consagrarse campeones, especialmente por el esfuerzo y compromiso de los jóvenes que forman parte del club. Destacando la extensión y exigencia del torneo, que se extiende por casi cuatro meses, y la constancia de los jugadores durante todo el transcurso.
Para él, el resultado obtenido es fruto de la dedicación colectiva y la entrega de todos los integrantes del equipo.

Desafíos y sostenimiento institucional
La conducción de un club joven implica numerosos retos, especialmente en el contexto económico actual. Y en ese sentido Mieres señaló la dificultad de conseguir recursos y el esfuerzo que requiere mantener al equipo en un torneo de alto nivel competitivo, como el que presenta la LLF.
Asimismo, subrayó que el club funciona sin ningún respaldo externo ni apoyo institucional, lo que obliga a trabajar “a pulmón” y da aún más valor a cada logro alcanzado.
El presidente de Mitre, que el domingo derrotó 4 a 3 en los penales a Guaraní en el estadio “Agustín Faraldo, resaltó el papel fundamental del grupo que lo acompaña, compuesto por entre veinte y treinta personas que colaboran desde las categorías infantiles hasta la mayor.
La entidad se sostiene principalmente con el aporte de los socios, que en su mayoría son jugadores de las divisiones inferiores. Mitre abarca diversas categorías, desde infantiles (2017, 2015, 2013) hasta las mayores, y participa activamente en campeonatos provinciales y actividades comunitarias para recaudar fondos, como la venta de pollo para afrontar deudas.
Significado del campeonato y proyección futura
Ganar el campeonato significa un gran incentivo para el grupo de trabajo y puede servir como motor para conseguir más sponsors y elevar el perfil de la institución. Deportivamente, ubica a Mitre en lo más alto de la competencia y se convierte en una motivación para continuar creciendo y trabajando por nuevos objetivos.
Mieres prefiere mantenerse alejado del protagonismo mediático, convencido de que los verdaderos protagonistas son los jugadores y el cuerpo técnico. Considera que su rol es el de “apoyar y acompañar”, dejando el centro de la escena a quienes forman parte activa del equipo en el campo de juego.
Agradecimientos y labor colectiva
El dirigente destacó la importancia de agradecer a la comisión y al grupo de trabajo que sostuvieron al club, mencionando tareas como la gestión de la cantina del estadio y el trabajo diario para mantener la institución activa. Gracias a este esfuerzo colectivo, el club pudo participar en campeonatos provinciales y alcanzar logros que antes parecían inalcanzables.
Para Mieres, el club cumple también una función social significativa, ofreciendo oportunidades a chicos de barrios humildes como “Cementerio” y “Terminal”. El club se convierte en un espacio de contención y desarrollo personal, ayudando a que los jóvenes puedan insertarse en la sociedad mediante el deporte.
La mayoría de los integrantes del plantel son jóvenes surgidos de las divisiones inferiores del club, con excepción de algunos jugadores de mayor experiencia. La dinámica interna se basa en la formación desde abajo y en el sentido de pertenencia, lo que representa un motivo de orgullo para la institución.

Respeto por los rivales
Según expresó Fabián Mieres, enfrentar a equipos históricos, como Guaraní, requiere respeto y humildad. Aunque Mitre terminó primero en la fase clasificatoria y partía como favorito, enfatizó que el solo hecho de enfrentar a clubes con trayectoria es un desafío en sí mismo, y que nunca se debe subestimar al rival.
Celebración del triunfo
El festejo por el campeonato fue largo y emotivo, extendiéndose hasta la madrugada de hoy en la sede del club y en la casa de Mieres.
La copa se convirtió en símbolo de celebración y alegría compartida, reflejando el espíritu de camaradería y esfuerzo colectivo que caracteriza a Mitre.


