El ingeniero y productor ganadero Marcelo Carbonell analizó el impacto de las crecientes de los ríos Uruguay y Paraná sobre la producción agropecuaria de Corrientes y, en ese marco, advirtió sobre un escenario climático que podría agravarse durante el verano.

El ingeniero agrónomo y productor agropecuario Marcelo Carbonell consideró en PONELE H Radio-TV que la situación actual de la creciente en la costa del río Uruguay aún no es crítica, aunque ya genera complicaciones en diversos establecimientos rurales.

Según indicó, el principal problema es que los arroyos y riachos que desembocan en el Uruguay no pueden desaguar debido al elevado nivel del río, lo que provoca desbordes e inundaciones en zonas bajas.

“Todavía no estamos en una situación crítica, pero sí es el inicio de lo que pueden ser las futuras crecientes del verano”, señaló.

Carbonell sostuvo que los productores con campos ubicados en áreas inundables deben actuar con anticipación para proteger su hacienda. Entre las medidas recomendadas mencionó el traslado de animales hacia zonas más altas, el arrendamiento de campos con menor riesgo hídrico y la implementación de esquemas de suplementación alimentaria.

“Con el valor que tiene hoy la hacienda, es importante cuidar ese capital y anticiparse a los problemas”, remarcó.

Marcelo Carbonell, quien también es dirigente rural, advirtió que los pronósticos climáticos coinciden en la consolidación del fenómeno “El Niño”, lo que anticipa precipitaciones muy superiores a las normales para los meses de diciembre, enero y febrero.

“Esto es una muestra de inicio de lo que va a ser el verano. Se prevén lluvias muy por encima de los valores normales y los cursos de agua no podrán soportarlo”, afirmó.

Consultado sobre la situación de los pequeños productores, reconoció que son quienes enfrentan mayores dificultades ante eventos de esta magnitud. E indicó que la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes trabaja junto al Gobierno provincial para diseñar mecanismos de asistencia que permitan mitigar el impacto de las inundaciones.

Entre las alternativas analizadas se encuentran ayudas vinculadas a la alimentación animal y medidas destinadas a facilitar el movimiento de hacienda en situaciones de emergencia.

El productor destacó además el trabajo conjunto que se viene realizando con organismos como el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Policía Rural e Islas y Ambiente Rural (PRIAR) para agilizar los traslados de animales ante eventuales evacuaciones de campos afectados por el agua.

En ese sentido, mencionó que se evalúa la implementación de oficinas móviles para facilitar los trámites sanitarios y administrativos necesarios durante las contingencias.

Otro de los aspectos que preocupa al sector es el estado de la red vial rural. Sobre lo que Carbonell señaló que las intensas lluvias pueden provocar roturas en caminos y alcantarillas, afectando tanto a la ganadería como a actividades productivas como el arroz y la forestación.

“Es fundamental actuar rápido cuando se producen daños porque los cortes de caminos complican toda la actividad productiva”, sostuvo.

Para finalizar, Marcelo Carbonell insistió en la necesidad de planificar con anticipación y apoyarse en los pronósticos climáticos disponibles para minimizar pérdidas.

A su entender, el escenario exige previsión y coordinación entre productores, entidades rurales y organismos oficiales.

“Hoy la tecnología y los pronósticos permiten saber que esto va a llegar. Por eso es momento de tomar decisiones y prepararse”, concluyó.

Show Buttons
Hide Buttons