El doctor Jorge Altamira abordó las nuevas estrategias de prevención del VIH y explicó cómo actuar ante accidentes laborales, exposiciones accidentales y situaciones de violencia sexual. También se refirió a los protocolos médicos, los tratamientos preventivos y el marco legal que regula estas intervenciones.
En una nueva edición de la columna Saludablemente Hablando, en PONELE H Radio-TV, el titular del Programa Municipal VIH-SIDA y ETS de Paso de los Libres, bioquímico Jorge Altamira, retomó el recorrido de los programas de prevención y analizó los cambios que se produjeron en los últimos años.
Recordó las experiencias de capacitación e intercambio desarrolladas junto a equipos de Brasil, Paraguay y Uruguay, que permitieron incorporar herramientas y conocimientos para fortalecer el trabajo preventivo.
Sin embargo, señaló que actualmente existen dificultades para sostener algunas de esas acciones debido a la reducción de la provisión nacional de preservativos y materiales informativos, por lo que las provincias y los municipios deben asumir mayores responsabilidades para garantizar su disponibilidad.
Altamira destacó las jornadas de capacitación organizadas durante junio por el Departamento de VIH de la Provincia de Corrientes, destinadas al personal de Salud y en los cuales se trabajaron dos herramientas fundamentales: la profilaxis preexposición (PrEP), que permite reducir el riesgo de adquirir el VIH antes de una posible exposición; y la profilaxis posexposición (PEP), indicada ante determinadas situaciones de contacto con el virus.
En esta oportunidad, el profesional puso especial atención en la prevención posexposición y explicó que existen circunstancias laborales y accidentales en las que una persona puede quedar expuesta al VIH.
En ese contexto, remarcó que la exposición no involucra exclusivamente a médicos y enfermeros, puesto que también pueden encontrarse en situaciones de riesgo quienes realizan tareas de limpieza en hospitales y centros de salud, manipulan ropa de cama o participan en la recolección y traslado de residuos patológicos.
En tal sentido, destacó la importancia de conocer las vías de transmisión, identificar los materiales potencialmente peligrosos y respetar las medidas de protección, como el uso de guantes, barbijos, antiparras y camisolines, además del manejo adecuado de agujas, jeringas e instrumentos cortopunzantes.
Uno de los aspectos centrales de la columna de salud estuvo relacionado con los procedimientos que deben ponerse en marcha cuando ocurre un accidente laboral. Y sobre ello, Jorge Altamira explicó que la persona involucrada debe comunicar inmediatamente lo sucedido para que intervenga el equipo médico especializado.
Los profesionales evalúan las características de la lesión, el tipo de instrumento involucrado y las circunstancias del contacto. También se realizan los estudios correspondientes a la persona expuesta y a la denominada persona fuente, con el objetivo de determinar los pasos a seguir.
A este respecto, el doctor Altamira hizo hincapié en que el tiempo resulta determinante, ya que cuando está indicada la profilaxis posexposición, la medicación debe iniciarse lo antes posible y dentro de las primeras 72 horas posteriores al contacto. Posteriormente, se establece un seguimiento médico con controles para evaluar la evolución y descartar una posible infección.
Otro de los temas abordados fue la atención ante situaciones de abuso y violencia sexual. Sobre lo que el profesional explicó que también existen protocolos específicos que requieren una intervención rápida de los equipos de Salud, especialmente de los médicos infectólogos, quienes evalúan cada situación y determinan si corresponde indicar un tratamiento preventivo.
En estos casos, remarcó la importancia de acudir oportunamente a los servicios sanitarios y activar los mecanismos de atención correspondientes.
Finalmente, la conversación avanzó sobre los aspectos legales y administrativos de estos procedimientos. Con relación a lo que Altamira explicó que las intervenciones deben quedar debidamente documentadas mediante fichas de notificación, registros de las circunstancias del hecho y los consentimientos correspondientes.
Asimismo, mencionó la Ley Nacional N°27.675 de respuesta integral al VIH, las hepatitis virales, otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) y la Tuberculosis, sancionada en 2022, como marco normativo que contempla distintos aspectos vinculados con la atención y los derechos de las personas.
La columna concluyó con una reflexión sobre la importancia de comprender que la prevención del VIH no se limita al uso del preservativo o a la información general, sino que también implica contar con protocolos, capacitación profesional y respuestas sanitarias oportunas ante situaciones de exposición.

