La polémica por la cantidad de gente movilizada y el mensaje con voz en off de Cristina retumbó frente a la Casa Rosada. El Gobierno minimizó la marcha por la expresidente y dice que “volvió el tren fantasma”.

El kirchnerismo colmó la Plaza de Mayo y el Gobierno de Milei salió a relativizar la convocatoria, al calificar como “el regreso del tren fantasma” a los dirigentes que, desde distintos sectores del peronismo y movimientos sociales y sindicales venidos de distintos puntos del país, marcharon en repudio a la detención e inhabilitación de por vida para ejercer cargos públicos y de ser candidata en las próximas elecciones contra la expresidente Cristina Fernández de Kirchner.

En paralelo, surgía también otra polémica por los cálculos que hicieron desde ambos sectores, sobre la cantidad de gente movilizada en apoyo de la expresidente detenida con prisión domiciliaria por la condena a 6 años de prisión por corrupción en la causa Vialidad.

“Fue el tren fantasma”, dijeron cerca de Milei. “Todo tranquilo. Hubo entre 35.000 a 40.000 personas”, dijo una fuente cercana a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que estuvo todo el día monitoreando de cerca el fuerte operativo policial y de Gendarmería que terminó blindando la Casa Rosada para evitar que los manifestantes opositores al gobierno se acerquen.

Pese a eso, el presidente Javier Milei y su mesa chica ordenaron no hablar ni polemizar con el peronismo movilizado hoy en las calles porteñas, justo frente a la Casa Rosada, que estuvo totalmente vallada.

Por su parte, desde la organización de la marcha dijeron que a las 14,30 horas había medio millón de manifestantes en Plaza de Mayo. Aunque después de las 15,30 horas ya hablaron de que la movilización total llegó al 1 millón de personas.

Otros cálculos extraoficiales, menos interesados, hablaban de la movilización de entre 70 y 80 mil personas, teniendo en cuenta que la Plaza de Mayo estuvo vallada en un 75% de su espacio, y las columnas de manifestantes llenaron también varias cuadras aledañas entre las avenidas Diagonal Sur, diagonal norte y Avenida de Mayo.

Milei evitó opinar sobre la marcha, mientras que desde su entorno y de la ministra Bullrich destacaron que todo se desarrolló con “normalidad y sin violencia”, después de que la Casa Rosada había advertido sobre posibles incidentes y la aplicación del protocolo antipiquetes por parte de las fuerzas de seguridad.

Solo desde la Secretaría de Transporte informaron sobre una amenaza de bomba en la línea del Ferrocarril General Roca, que obligó a evacuar a cientos de pasajeros en varias estaciones, incluyendo la Terminal de Constitución. Una medida que se dio en el mismo día y horario de la movilización realizada a Plaza de Mayo.

“Ante la grave y alarmante situación se activó de inmediato el protocolo de emergencia previsto en Trenes Argentinos para estos casos e intervino la División Roca de la Policía Federal Argentina, que se encuentra trabajando en las estaciones mencionadas”, informó el Gobierno en un comunicado.

Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, posteó un mensaje en la red social X en el que difundió la detención de un militante kirchnerista acusado de haber amenazado de muerte al presidente Javier Milei.

Fue el final de una jornada de extrema tensión, en la que manifestantes denunciaron al gobierno por violar derechos consagrados en la Constitución para la libre circulación, en medio de fuertes operativos de Gendarmería y la Policía federal con efectivos que subían a los micros que trasladaban a manifestantes que llegaban a CABA desde distintos puntos del país, incluso desde Corrientes con Martín “Tincho” Ascúa a la cabeza.