Se publicó en el Boletín Oficial una normativa de la Secretaría de Energía por la cual se autoriza una “flexibilización” en ciertos combustibles, modificando los porcentajes de su composición. Así se podrá “manejar” o atenuar el impacto de lo que sucede en la guerra de Medio Oriente.
El Gobierno nacional adecuó la norma de calidad de naftas para amortiguar el impacto del precio del crudo en surtidor. La Secretaría de Energía del Ministerio de Economía de la Nación actualizó una especificación técnica de calidad de las naftas.
Así, elevó el límite máximo de oxígeno permitido hasta 5,6%. La medida apunta a dar mayor flexibilidad a la industria y a amortiguar eventuales subas en el precio de los combustibles en surtidor, protegiendo al consumidor.
La Resolución N°79/26 del Boletín oficial no modifica el corte obligatorio de bioetanol ni impone nuevas exigencias a las refinadoras. Su objetivo es adecuar la normativa vigente para que, si una empresa lo considera conveniente, pueda incorporar voluntariamente hasta 15% de bioetanol en las naftas, dentro de los parámetros de calidad establecidos.
En la práctica, esto les da a las refinadoras más flexibilidad para definir la composición de sus combustibles. Si optan por incorporar una mayor proporción de bioetanol, podrán reducir en igual medida la participación del componente fósil refinado del petróleo en la mezcla final.
La adecuación técnica responde a que el contenido de oxígeno de las naftas está directamente vinculado con el porcentaje de bioetanol incorporado. Por eso, para habilitar mezclas superiores de bioetanol sin afectar las especificaciones de calidad, resultaba necesario actualizar ese parámetro.
La resolución tampoco introduce cambios en el régimen aplicable al biodiesel, ya que la especificación técnica vigente para el gasoil ya contempla mezclas de hasta 20%.
Una medida para atenuar el impacto del precio internacional del petróleo
La Resolución N°79/26 dice en los considerandos “Que, a través de la sustitución dispuesta, se admitieron contenidos de hasta un QUINCE POR CIENTO (15%) en volumen de bioetanol en naftas, y de hasta un VEINTE POR CIENTO (20%) en volumen de biodiesel en gasoil”. También establece que con esos cambios, “el incremento del contenido de oxígeno contribuye a mejorar la eficiencia de la combustión, reducir las emisiones de monóxido de carbono y aumentar el número de octano efectivo del combustible”.
Por lo que se apunta: “… a fin de reflejar el incremento del contenido de bioetanol sin alterar la naturaleza de los compuestos oxigenados admitidos”.
Solo tiene tres artículos y casi todos ellos, de hecho, son de forma. La calve de la resolución está en los anexos en los que se detalla cómo puede ser el máximo permitido de esta nueva “mezcla” para los combustibles.
El objetivo es doble. Al colocar más oxígeno, se utiliza menos derivados del crudo y así se puede “controlar” en parte el aumento internacional del crudo. Por el otro lado, la normativa plantea los parámetros para que estos cambios no deterioren la calidad final de las naftas y además, tampoco afecten a los motores de los vehículos.
En Argentina, “nafta grado 2” es la nafta súper. O sea, la común de mejor calidad estándar, pero no la premium. Está definida así por la normativa de Energía y por las especificaciones técnicas vigentes.

En el límite de lo permitido
Las naftas han atravesado en las últimas décadas una serie de cambios para mejorar sus prestaciones y al mismo tiempo, afectar lo menos posible al medio ambiente con la contaminación. En su momento se redujo primero y eliminó finalmente, la existencia de plomo en los combustibles.
El bioetanol fue un avance para ayudar a la producción de combustibles y usar menos derivados del petróleo crudo. Pero en una proporción adecuada. De lo contrario, se puede resentir la calidad de la nafta y, finalmente, la prestación de los motores.

Por ejemplo, un trabajo de la Revista de la Sociedad Española de Química especifica claramente el límite máximo de bioetanol tolerable por los motores. Es del 15% . “Para porcentajes superiores al 15% de etanol, los motores tienen que se adaptados.
Por lo tanto, esta medida de la secretaria de Energía está en el límite de lo que puede variar el componente de las naftas. Todo esto, obligado por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel, hace ya casi un mes.

