Guillermo Knoll dedicó su columna de los lunes en PONELE H Radio-TV a la figura de Argentino Ledesma, el recordado cantor de tango nacido en Santiago del Estero, cuyo nombre real era Raúl Corazón Ledesma.
Como cada semana en, Guillermo Knoll volvió a desplegar su particular universo donde el deporte y la música se entrelazan hasta convertirse en una misma pasión.
Desde Buenos Aires, el periodista y escritor ofreció su columna El Deporte y la Música cargada de nostalgia, análisis futbolero y homenajes culturales, atravesada por una idea central: el fútbol siempre cuenta algo más que un resultado.
La charla en PONELE H Radio-TV comenzó inevitablemente con el pulso del campeonato argentino y las sorpresas de una fecha que dejó alegrías y decepciones repartidas.
Knoll analizó el presente de varios equipos grandes y puso el foco en un fenómeno recurrente del fútbol moderno: cómo equipos con menor estructura logran competir y, muchas veces, imponerse frente a planteles repletos de figuras.
En ese recorrido mencionó el caso de River, el rendimiento de jóvenes arqueros surgidos fuera de los circuitos tradicionales y las dificultades de equipos que, pese a grandes inversiones, no terminan encontrando funcionamiento.
Para él, el fútbol sigue demostrando que “con nombres no alcanza” y que el verdadero secreto continúa siendo la construcción de un equipo.
También hubo espacio para reflexionar sobre el formato actual del torneo argentino, cuestionado por algunos sectores debido a los cruces eliminatorios.
Lejos de rechazarlo, Knoll defendió la lógica imprevisible del juego. “El fútbol es dinámica de lo impensado”, recordó, citando al histórico pensador deportivo Dante Panzeri.
Argentino Ledesma y el balón
Entre análisis y anécdotas, la conversación derivó hacia uno de sus temas predilectos: Los vínculos entre el fútbol y la cultura popular. Allí apareció la figura de Argentino Ledesma, el recordado cantor de tango nacido en Santiago del Estero, cuyo nombre real era Raúl Corazón Ledesma.
Knoll reconstruyó la historia menos conocida del artista. Su sueño frustrado de convertirse en futbolista profesional.
Ledesma jugó en clubes del Norte argentino, como Mitre y Atlético Tucumán, antes de que problemas de visión limitaran su carrera deportiva.
Sin embargo, encontró en la música otra manera de expresarse y terminó convirtiéndose en una de las grandes voces del tango nacional.
La evocación sirvió además para rescatar una fecha cargada de simbolismo. El 24 de junio, día del nacimiento de figuras como Juan Manuel Fangio y Juan Román Riquelme, y también aniversario de la muerte de Carlos Gardel.
Para Knoll, no es casual que fútbol y música se crucen constantemente en la identidad argentina. Ambos nacen del barrio, de la emoción y de la necesidad de contar historias.
El momento más emotivo llegó con la interpretación completa de Mano a mano, uno de los tangos emblemáticos en la voz de Argentino Ledesma.
La letra, cargada de melancolía y códigos porteños, sirvió como puente entre generaciones y reafirmó esa idea que atraviesa toda la columna: el deporte y la música hablan el mismo idioma sentimental.
Con sensibilidad, memoria y mirada popular, Guillermo Knoll sigue construyendo un espacio único donde cada canción tiene algo de gambeta y cada partido guarda una melodía escondida.

