Gerardo Pollicita pidió que se informe sobre las salidas del país del jefe de Gabinete y de su entorno, además de documentación de viviendas vinculadas al funcionario.
El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó hoy el “historial completo de dominio” de propiedades vinculadas al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y envió oficios a la Dirección Nacional de Migraciones para ampliar datos sobre las salidas del país del funcionario.
En el requerimiento dirigido al juez federal Ariel Lijo, quien interviene en la causa, el fiscal pidió nuevas medidas para avanzar en la investigación. El expediente busca determinar si Adorni habría sostenido un nivel de vida superior a sus ingresos declarados, con propiedades no informadas y viajes al exterior bajo sospecha.

Además, Pollicita requirió detalles sobre los desplazamientos de la esposa del funcionario, Bettina Julieta Angeletti; de su amigo, el periodista Marcelo Grandío -quien lo acompañó a Punta del Este durante el fin de semana de Carnaval-, y de cualquier otra persona mencionada en la investigación.
El fiscal también analiza los viajes que habría realizado Adorni, en particular una supuesta visita a Aruba junto a su esposa. Para ello, pidió información sobre planes de vuelo, rutas, escalas y horarios, y solicitó a las aerolíneas datos que permitan establecer quién contrató y pagó esos traslados.
Los oficios enviados a Migraciones buscan reconstruir con mayor precisión “los itinerarios y modalidades de traslado” de todos los investigados.

Sobre las propiedades
Las medidas judiciales también apuntan a documentación vinculada a la vivienda ubicada en el Country Indio Cuá Golf Club, en Exaltación de la Cruz, presuntamente a nombre de la esposa de Adorni, y al departamento de la calle Miró al 500, en la Ciudad de Buenos Aires, donde reside el matrimonio.
El miércoles deberá declarar ante Pollicita la escribana Adriana Mónica Nechevenko, titular del Registro Notarial N°1.580, quien intervino en la escrituración de ambos inmuebles. La Justicia pone el foco en el departamento de la calle Miró, adquirido -según la escritura- por un valor considerablemente menor al de mercado.
En esa línea, al Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad se le solicitó el historial completo de dominio de las propiedades bajo análisis, lo que incluye “titulares, transferencias, escrituras, hipotecas y demás antecedentes registrales”.
Las sospechas se reforzaron cuando trascendió que dos jubiladas, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, otorgaron a Adorni una hipoteca no bancaria superior a los 200.000 dólares. Ambas aceptaron financiar el 87% del valor del inmueble, pero al ser consultadas por un medio aseguraron no conocer al funcionario.

