Román Naya, César Lezcano y Juan Legarreta, referentes del Frente Renovador, analizaron la realidad provincial tras una recorrida por el Interior. Apuntaron a la caída del consumo, la presión sobre el comercio fronterizo y a la ausencia de políticas nacionales.
La escena se repite en cada localidad del interior correntino. Comercios golpeados, productores ajustados y familias que hacen malabares para sostener el día a día.
En ese contexto, los legisladores del Frente Renovador (FR) Román Naya y César Lezcano, y el exconcejal libreño Juan Legarreta, volvieron a poner el foco en una realidad que, aseguran, se agrava con el paso del tiempo.
Tras una recorrida que incluyó Santo Tomé y Paso de los Libres, entrevistados en PONELE H Radio-TV los dirigentes coincidieron en que el contacto directo con la gente se volvió imprescindible para dimensionar el impacto de la crisis. Destacando que no se trata sólo de estadísticas, sino de una percepción que atraviesa todos los sectores.
“La falta de trabajo es evidente y los comerciantes cada día la tienen más difícil”, sostuvo el senador provincial Naya, quien remarcó que la situación se profundiza especialmente en las ciudades de frontera, donde la competencia con Brasil se vuelve determinante.
“El Estado nacional se fue retirando y dejó un vacío que hoy se siente en toda la provincia”, advirtió, por su parte, el diputado provincial Lezcano, apuntando directamente al desmantelamiento de políticas públicas vinculadas al transporte, la producción y el acompañamiento a pequeños productores.
En ese marco, los legisladores destacaron iniciativas propias, como programas de huertas familiares y proyectos para frenar aumentos en servicios esenciales. Entre ellos, mencionaron la propuesta de suspender cortes de energía y subas tarifarias por 180 días.
Sin embargo, reconocen que muchas de las soluciones exceden el ámbito provincial.
“Nos toca trabajar el doble y estar cerca de la gente, porque hay decisiones que dependen de la Nación y hoy no están dando respuestas”, planteó Naya.
La realidad fronteriza
La situación se vuelve aún más compleja en Paso de los Libres, donde la dinámica fronteriza impacta de lleno en la economía local. La diferencia de precios con Brasil empuja a los consumidores a cruzar la frontera, generando un fuerte golpe al comercio interno.
“La gente compra donde le conviene, eso es lógico. El problema es que no hay políticas que protejan a nuestras economías regionales”, afirmó el legislador.
En esa línea, el referente local del FR, Juan Legarreta, fue contundente al describir el panorama local, señalando que “hoy hay recesión y lo poco que gana la gente lo gasta en otro país”. Una frase que resume el drama cotidiano de comerciantes que ven caer sus ventas mientras los costos siguen en alza.
El debate también incluyó el impacto de los combustibles y la logística, factores clave en la pérdida de competitividad.
Según señalaron, los costos en Argentina superan ampliamente a los de países vecinos, lo que encarece toda la cadena productiva.
“Es injusto competir así, cuando producimos recursos, pero pagamos precios internacionales”, cuestionó Naya en referencia al valor del combustible.
Rutas deterioradas
A esto se suma el deterioro de la infraestructura vial, otro de los puntos señalados durante la recorrida. Rutas en mal estado, mayores costos de transporte y empresas al límite completan un escenario que, según los dirigentes, amenaza con profundizarse.
“Hay empresas que están al borde de cerrar porque ya no es rentable trabajar en estas condiciones”, advirtieron.
En paralelo, también surgieron críticas a los controles fronterizos y a la falta de criterios claros en materia aduanera, lo que -según plantearon- termina perjudicando aún más al comercio local.
“Hay que tener sentido común en los controles, porque hoy se termina afectando al que produce y vende en la ciudad”, señalaron.
La conclusión es compartida en cuanto a que la crisis no distingue sectores, pero golpea con más fuerza en los territorios donde la desigualdad de condiciones es más evidente.
“Las economías regionales se están cayendo a pedazos”, resumieron, en una frase que condensa la preocupación de quienes, desde el territorio, ven cómo la realidad se vuelve cada vez más difícil de sostener.

