Las dificultades económicas que enfrentan numerosas empresas en distintos sectores productivos generan preocupación no solo entre empresarios e inversores, sino especialmente entre los trabajadores, quienes suelen convertirse en el sector más vulnerable cuando una compañía comienza a atravesar problemas financieros.
Durante su habitual columna Consultoría Jurídica, en PONELE H Radio-TV, el abogado Edgar “Café” Giménez explicó que, ante situaciones de crisis económica, las empresas cuentan con herramientas legales destinadas a evitar cierres definitivos y preservar la mayor cantidad posible de puestos de trabajo.
Según detalló, el mecanismo más utilizado es el denominado Procedimiento Preventivo de Crisis, mediante el cual la empresa debe demostrar ante la Secretaría de Trabajo que atraviesa una situación económica real que le impide sostener su estructura habitual de gastos y de personal.
“El objetivo es encontrar soluciones que permitan mantener la actividad económica y proteger los derechos de los trabajadores”, señaló Giménez.
Y puso de relieve que en estos procedimientos intervienen tres actores fundamentales: la empresa, los gremios que representan a los trabajadores y la Secretaría de Trabajo, que actúa como organismo de control para garantizar que se respeten las normas laborales vigentes.
Entre las medidas que suelen acordarse aparecen la reducción de jornadas laborales, la disminución temporal de días de trabajo o la suspensión rotativa de actividades. Alternativas que buscan reducir costos sin llegar inmediatamente a los despidos.
Sin embargo, cuando la situación económica no mejora, pueden surgir otras herramientas como los retiros voluntarios o acuerdos indemnizatorios especiales. Casos en los cuales el trabajador recibe una compensación económica acordada entre las partes, procurando minimizar el impacto de la desvinculación laboral.
El doctor Giménez advirtió, además, sobre una situación que suele repetirse cuando las empresas atraviesan dificultades, y es que trabajadores descubren que no se realizaron correctamente los aportes previsionales o que existen irregularidades en su registración laboral.
Por ello, recomendó verificar periódicamente los aportes jubilatorios y mantener actualizada toda la documentación laboral.
Respecto de los rumores o cambios internos que suelen producirse antes de una restructuración, el profesional fue contundente al indicar que una empresa no puede modificar unilateralmente horarios, salarios o condiciones laborales sin cumplir los procedimientos legales correspondientes.
“Cualquier reducción de jornada, suspensión o modificación de condiciones de trabajo debe contar con la intervención de la Secretaría de Trabajo y la participación de los gremios. No puede ser una decisión arbitraria del empleador”, explicó Giménez.
Finalmente, el especialista aconsejó a los trabajadores que, ante cualquier situación de incertidumbre, reducción salarial, modificación de horarios o sospecha de irregularidades, busquen asesoramiento profesional de manera inmediata para conocer sus derechos y evitar perjuicios futuros.
“La crisis económica puede afectar a las empresas, pero el trabajador debe contar siempre con protección legal. Para eso existen los mecanismos de control y las herramientas que establece la legislación laboral”, concluyó el abogado.

