El SiPreBA exige el respeto de las fuentes de trabajo y los derechos laborales.
Desde el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SiPreBA) denunciaron que, con personal policial, Clarín prohíbe el ingreso a sus funciones a los trabajadores. A su vez, la empresa hizo trascender el cierre total de la planta, pero sin emitir ninguna comunicación oficial.
Tras más de 80 años de historia y trayectoria gráfica, la empresa tomó la decisión unilateral de tercerizar por primera vez la impresión de sus productos, poniendo en riesgo directo la fuente de sustento de decenas de familias trabajadoras.
En este contexto, el gremio sostiene que AGEA SA busca recortar costos mediante un fraude laboral. Trasladaron nuestra producción a un taller externo donde la mayoría de los trabajadores se encuentran precarizados y sin registrar, destruyendo los derechos conquistados en los convenios colectivos.
Sin ningún anuncio oficial por parte de la gerencia de la planta, hace 5 días los diarios Clarín y Olé pasaron a imprimirse en ColorPress de la localidad de Avellaneda. Y en la noche del lunes ya no permitieron el ingreso a los trabajadores de la planta.
La única información que dio la gerencia es que estarán abiertas las oficinas de recursos humanos para que los trabajadores “acuerden” una salida, aseguran desde el SiPreBA.
Ante esta maniobra, desde el sindicato exigen:
-El cese inmediato del vaciamiento de la planta de impresión.
-El respeto irrestricto de las leyes laborales vigentes y del convenio colectivo.
-El resguardo de los puestos de trabajo y la continuidad operativa.
También solicitan la intervención de las autoridades laborales y judiciales y se declararon en estado de alerta y asamblea permanente.


