Guillermo Knoll compartió aspectos poco conocidos de la historia personal del portugués, marcada por una infancia difícil, y reveló como curiosidad que, además de sus récords dentro de la cancha, grabó un bolero para una campaña publicitaria.
En una nueva entrega de su columna El Deporte y la Música, en PONELE H Radio-TV, el periodista y escritor Guillermo Knoll repasó la vida de uno de los futbolistas más importantes de la historia: Cristiano Ronaldo.
Más allá de sus récords dentro de la cancha, Knoll compartió aspectos poco conocidos de su historia personal, marcada por una infancia difícil, y reveló una curiosidad que sorprendió a los oyentes, y es que el portugués llegó a grabar un bolero para una campaña publicitaria.
Knoll comenzó con una anécdota sobre el origen del nombre de Cristiano Ronaldo. Según explicó, su padre era admirador del expresidente estadounidense Ronald Reagan, motivo por el cual decidió bautizar a su hijo con ese nombre.
A partir de allí, el periodista repasó los primeros años del delantero nacido el 5 de febrero de 1985 en Madeira, Portugal.
También recordó el complejo entorno familiar en el que creció el futbolista. Su padre sufría una fuerte adicción al alcohol y falleció siendo relativamente joven, mientras que uno de sus hermanos atravesó problemas de drogadicción. A pesar de esas dificultades, Cristiano logró construir una carrera extraordinaria que lo llevó a brillar en Portugal, Inglaterra, España e Italia, convirtiéndose en uno de los máximos referentes del fútbol mundial.
Durante la columna, Guillermo Knoll destacó además el legado de Eusebio, la legendaria “Pantera de Mozambique”, a quien consideró el gran antecedente del fútbol portugués antes de la irrupción de Cristiano Ronaldo. Según dijo, el actual capitán luso consiguió llevar la bandera de Portugal a todos los rincones del planeta gracias a una trayectoria incomparable.
Como cierre, la audiencia escuchó un fragmento del bolero “Amor mío”, interpretado por Cristiano Ronaldo para una publicidad bancaria. La interpretación sorprendió gratamente a los conductores, quienes coincidieron en que el delantero “no canta mal”, poniendo un broche distendido a una columna que combina deporte, historia y música.

