La creencia popular suele esperar fuertes lluvias hacia fines de agosto, pero los especialistas aseguran que el fenómeno no sigue reglas fijas y su impacto varía año a año.
Si bien la llamada tormenta de Santa Rosa no corresponde a un fenómeno meteorológico extraordinario, según los especialistas, el final del mes de agosto mantiene en vilo a quienes creen que la tradición se asocia con fuertes lluvias que ocurren cerca del 30 de agosto.
Este año, las regiones centrales, como Buenos Aires, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Sur de Córdoba, junto con el Litoral -especialmente Entre Ríos, Corrientes y Misiones-, aparecen como los principales focos donde se esperan lluvias y tormentas entre finales de agosto y comienzos de septiembre.
Según anticipó el meteorólogo de Meteored Mauricio Saldívar a Infobae, los pronósticos meteorológicos anticipan una sucesión de episodios de mal tiempo en estos sectores, renovando la expectativa en torno a uno de los fenómenos más arraigados de la cultura popular argentina.

