El doctor Gustavo Garnica explicó las principales características del Herpes Genital, una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes.

En una nueva edición de la columna Saludablemente Hablando, en PONELE H Radio-TV, el médico especialista en ginecología y mastología, Gustavo Garnica, abordó los síntomas iniciales de las Úlceras por Herpes Genital, la importancia del diagnóstico precoz, los tratamientos disponibles y los cuidados especiales durante el embarazo.

El profesional explicó que el Herpes pertenece a la familia de los virus herpes y que existen dos tipos principales: el Herpes tipo 1, habitualmente asociado a lesiones bucales, y el Herpes tipo 2, vinculado con las lesiones genitales.

Sin embargo, aclaró que el Herpes tipo 1 también puede transmitirse durante el sexo oral y provocar lesiones en la zona genital.

Según indicó, la primera infección suele ser la más intensa y se caracteriza por la aparición de pequeñas ampollas que luego se rompen y forman úlceras muy dolorosas.

Estas lesiones generan inflamación, ardor y una importante sensibilidad en la región afectada, con una evolución que, sin tratamiento, puede extenderse entre diez y quince días.

Antes de que aparezcan las lesiones visibles, puntualizó Garnica, muchas personas experimentan una especie de “aura” o manifestación previa. La que puede presentarse como un aumento de la sensibilidad en la vulva, el escroto, la región glútea o incluso irradiarse hacia las piernas.

Horas o uno o dos días después comienzan a aparecer las vesículas que posteriormente se ulceran.

El especialista señaló que las lesiones suelen reaparecer siempre en el mismo lugar. Cuando se ubican cerca del introito vaginal, el contacto con la orina provoca un intenso dolor, mientras que si aparecen en zonas externas pueden pasar más inadvertidas.

 

Diagnóstico

El doctor Garnica remarcó que el diagnóstico debe ser realizado por un profesional, ya que existen otras enfermedades que también producen úlceras genitales, como la Candidiasis Severa o la Sífilis. En este último caso, el Chancro Sifilítico generalmente no produce dolor, picazón ni ardor, por lo que muchas personas no consultan y la enfermedad continúa avanzando.

Por ese motivo, explicó que ante cualquier lesión ulcerada en la zona genital se solicita un estudio completo que incluye análisis para VIH, Hepatitis B, Hepatitis C y Sífilis, entre otros; con el objetivo de descartar otras Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).

Tratamiento

Respecto del tratamiento, Gustavo Garnica indicó que actualmente no existe una cura definitiva ni una vacuna específica para el Herpes Genital.

El manejo consiste en la utilización de aciclovir, tanto en crema como por vía oral cuando las lesiones son extensas o muy dolorosas. Con el tratamiento adecuado, la evolución suele reducirse de aproximadamente dos semanas a apenas tres a cinco días, disminuyendo considerablemente las molestias.

 

Embarazo

Uno de los aspectos que el ginecólogo y mastólogo consideró más importantes es el embarazo.

Explicó que una mujer con antecedentes de herpes genital debe informar siempre esa situación al obstetra.

Si existe una lesión activa al momento del parto, el bebé puede contagiarse durante el nacimiento y desarrollar una infección neonatal grave, incluso con compromiso ocular que puede provocar ceguera.

En esos casos, la cesárea constituye una medida preventiva fundamental.

Finalmente, Garnica destacó la importancia de mantener una comunicación sincera con el médico durante la consulta. Y aseguró que brindar información completa sobre los síntomas y los antecedentes facilita el diagnóstico y permite indicar el tratamiento más adecuado para cada paciente.

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