El feedback efectivo no se basa en señalar errores, sino en comunicar con claridad, respeto y objetivos concretos. La licenciada Juana Feü compartió herramientas prácticas para mejorar la comunicación y fortalecer los vínculos dentro de los equipos de trabajo.
En una nueva entrega de su columna Claves para Comunicarse Mejor, en PONELE H Radio-TV, la licenciada y profesora en Comunicación Social Juana Feü abordó un tema fundamental para cualquier organización: cómo dar feedback de manera efectiva sin generar conflictos y favoreciendo un clima laboral saludable.
En tal sentido, explicó que muchas veces los líderes, gerentes o dueños de empresas se encuentran repitiendo las mismas indicaciones o terminando tareas que podrían delegar. Y, según destacó, esto suele estar relacionado con dificultades en la comunicación más que con una falta de capacidad de los colaboradores.
Como primera recomendación, Feü señaló la importancia de centrarse en conductas concretas y evitar las descalificaciones personales.
Frases como “sos un desorganizado” o “con vos no se puede trabajar” tienden a generar resistencia y ponen a la persona a la defensiva. En cambio, describir una situación específica permite abordar el problema con mayor objetividad y facilita la búsqueda de soluciones.
La especialista remarcó que la comunicación asertiva no implica suavizar los errores ni evitar las conversaciones incómodas, sino expresarlas con respeto y claridad.
La segunda clave está vinculada a la forma en que se dan las directivas. Para Juana, toda indicación debe responder claramente a cuatro preguntas:
-Qué hay que hacer.
-Quién es el responsable.
-Para cuándo debe estar realizado.
-Cuáles son las prioridades o condiciones de ejecución.
La licenciada explicó que expresiones ambiguas como “habría que hacerlo” o “cuando puedas” suelen generar malentendidos, mientras que los pedidos claros y concretos ayudan a que las tareas se cumplan de manera más eficiente.
Asimismo, destacó la importancia de establecer prioridades cuando una persona tiene múltiples responsabilidades, evitando así confusiones respecto a qué tarea debe realizar primero.
Como tercera herramienta, Juana Feü presentó la denominada “técnica sándwich”, una estrategia utilizada para comunicar correcciones manteniendo la motivación del colaborador.
El método consiste en tres pasos:
-Comenzar destacando una fortaleza o aspecto positivo de la persona.
-Señalar la situación o conducta que requiere corrección.
-Finalizar con un mensaje de confianza, reconocimiento o motivación.
Según explicó, esta estructura favorece una mejor recepción del mensaje y permite que la conversación tenga un carácter constructivo en lugar de convertirse en una experiencia negativa.
Hacia el cierre de su incursión, la profesora Feü recordó que el objetivo del feedback no es sancionar ni generar malestar, sino mejorar el desempeño y fortalecer las relaciones laborales. Y sostuvo que una comunicación clara, respetuosa y oportuna permite corregir problemas antes de que se agraven, fortalece el trabajo en equipo y contribuye a crear entornos laborales más productivos y colaborativos.

