En un comunicado oficial, Beijing pidió su liberación y llamó a respetar el derecho internacional y la soberanía venezolana. Tras cartón, distintos gobiernos de la región y del mundo expresaron sus posiciones frente a lo ocurrido.
El gobierno de China solicitó ayer a Estados Unidos la liberación inmediata de Nicolás Maduro y de su esposa, y reclamó que Washington se abstenga de intervenir para modificar el gobierno de Venezuela. El pedido fue expresado a través de un comunicado oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores chino.
En el documento, las autoridades asiáticas señalaron que Estados Unidos debe garantizar la integridad personal de Maduro y calificaron lo ocurrido como una violación del derecho internacional. Además, manifestaron su preocupación por el uso de la fuerza para trasladar al mandatario venezolano fuera de su país.
“China expresa su profunda preocupación por los acontecimientos y condena el uso de la fuerza contra un Estado soberano”, señaló el comunicado, en el que también se cuestiona la legalidad de la operación y se advierte sobre sus posibles consecuencias para la estabilidad regional.
Desde Beijing sostuvieron que la detención y el traslado de Maduro constituyen una vulneración de la soberanía venezolana y podrían afectar la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe. En ese sentido, instaron a Estados Unidos a respetar la Carta de las Naciones Unidas y a cesar acciones que, según señalaron, afectan la seguridad de otros países.

Reacciones internacionales
Tras conocerse el pronunciamiento chino, distintos gobiernos de la región y del mundo expresaron sus posiciones frente a lo ocurrido. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó en redes sociales que la situación “sobrepasa una línea inaceptable” y pidió a la comunidad internacional que aborde el tema en el ámbito de Naciones Unidas.
Desde México, la Cancillería emitió un comunicado en el que condenó las acciones militares unilaterales contra Venezuela, mientras que el presidente de Colombia, Gustavo Petro, rechazó los ataques registrados en Caracas y ordenó medidas de refuerzo en la frontera.
El presidente de Chile, Gabriel Boric, expresó su condena a cualquier intento de control externo sobre territorio venezolano y advirtió sobre los riesgos que este tipo de acciones implican para otros países de la región.
Por su parte, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, sostuvo que Estados Unidos es responsable de garantizar la integridad física del mandatario venezolano, mientras que el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, señaló que su país no avala ni al gobierno de Maduro ni una intervención que viole el derecho internacional, y llamó a una salida dialogada.
También Corea del Norte se pronunció sobre el tema y calificó lo ocurrido como una grave violación de la soberanía, cuestionando el accionar de Washington y alertando sobre sus implicancias internacionales.


