El doctor “Café” Giménez abordó el acoso escolar, las responsabilidades y las consecuencias en su columna Consultoría Jurídica.
El hecho ocurrido ayer en San Cristóbal, Santa Fe, en el que un adolescente asesinó a un compañero e hirió a otros dentro de una escuela, vuelve a poner en agenda un tema urgente: el Bullying o acoso escolar.
A partir de ello, el abogado Edgar “Café” Giménez analizó las causas, responsabilidades y consecuencias de esta problemática que atraviesa a toda la sociedad, en su columna semanal Consultoría Jurídica en PONELE H Radio-TV.
El especialista explicó que el Bullying no es un hecho aislado, sino una conducta reiterada en el tiempo. “Se trata de una violencia física, psicológica o verbal que se ejerce de manera continua sobre un alumno con la intención de causar daño”, aseveró.
Según detalló, las víctimas suelen presentar baja autoestima y, en muchos casos, no comunican lo que les ocurre. “Muchas veces no hablan ni en la casa. Pero las secuelas emocionales pueden ser muy graves si no se actúa a tiempo”, resaltó.
El rol clave de la familia
El doctor Giménez remarcó que tanto las familias de las víctimas como de los agresores cumplen un papel central, poniendo de relieve que los padres de agresores muchas veces niegan la situación, las víctimas suelen silenciar lo que sufren y el problema se agrava cuando no hay intervención temprana.
“Es fundamental detectar el problema al inicio para evitar consecuencias mayores”, aseguró el profesional.
La escuela, primera línea de detección
Las instituciones educativas tienen herramientas para intervenir, pero no siempre alcanzan.
Docentes, padres y alumnos deben trabajar en conjunto, se deben generar espacios de contención y prevención y, en algunos casos, la situación supera a la escuela.
“Cuando la institución no logra contener el problema, los padres pueden recurrir a la Justicia”, sugirió Giménez.
Intervención judicial
El especialista destacó que, ante denuncias de Bullying, la Justicia puede actuar rápidamente, con la intervención de juzgados de familia, medidas de protección para la víctima y trabajo interdisciplinario con psicólogos y asistentes sociales.
“En muchos casos, las medidas se toman de un día para el otro”, indicó.
Uno de los aspectos más alarmantes señalados durante la incursión del doctor “Café” Giménez es el comportamiento de los testigos. Subrayándose que hoy muchos compañeros no intervienen, sino que filman; lo que refleja una naturalización de la violencia que agrava el problema y evidencia la falta de empatía.
El agresor también necesita ayuda
El letrado subrayó que el victimario también requiere atención, pues puede presentar problemas emocionales o conductuales, necesita acompañamiento psicológico y es clave trabajar en la raíz del conflicto.
“El que agrede también tiene un problema que debe ser tratado”, destacó. Y añadió que el Bullying puede derivar en situaciones límite, como suicidio de la víctima, reacciones violentas contra agresores y tragedias que afectan a toda la comunidad.
“Nunca sabemos cómo puede reaccionar una persona sometida durante tanto tiempo”, puntualizó.
Un compromiso de todos
El mensaje del doctor Giménez final es claro sobre que la responsabilidad es colectiva; compartida entre la familia, la escuela, el Estado y los estudiantes. Todos quienes deben involucrarse para prevenir y actuar frente al Bullying.
“Hay que hablar del tema siempre. No mirar para otro lado”, señaló; atento a que el Bullying no es un juego ni una etapa pasajera. Es una problemática profunda que, si no se aborda a tiempo, puede tener consecuencias irreversibles.

