El doctor Gustavo Garnica explicó las técnicas actuales tras una mastectomía, los tipos de reconstrucción disponibles y el impacto físico y emocional en las pacientes.

El médico especialista en ginecología y mastología, Gustavo Garnica, detalló cómo evolucionaron las cirugías de reconstrucción mamaria en las últimas décadas, destacando que hoy es posible que una paciente salga del quirófano con la mastectomía y mama reconstruida en el mismo procedimiento.

En su incursión en la columna “Saludablemente Hablando”, de PONELE H Radio-TV, el profesional explicó que actualmente existen tres grandes métodos:

  • Tejidos autólogos (propios del cuerpo): Se utilizan músculos o grasa de la paciente, como el dorsal ancho (espalda) o tejido abdominal. Esta técnica permite lograr una mama con aspecto natural, que envejece de manera similar a la otra.
  • Prótesis y expansores: Se colocan implantes mamarios o dispositivos expansores que se rellenan progresivamente hasta alcanzar el volumen deseado, para luego ser reemplazados por una prótesis definitiva.
  • Técnica híbrida (lipotransferencia): Consiste en extraer grasa de otras zonas del cuerpo e inyectarla en la mama. Esta opción es especialmente útil en pacientes irradiadas, ya que mejora la calidad de la piel antes de una reconstrucción más compleja.

 

Cirugías más conservadoras y resultados inmediatos

Garnica remarcó que la medicina avanzó hacia procedimientos menos invasivos. “Hoy se pueden hacer mastectomías conservando la piel e incluso el pezón, lo que mejora notablemente el resultado estético”.

Además, destacó la técnica prepectoral, donde la prótesis se coloca por delante del músculo, permitiendo una recuperación más rápida y resultados más naturales.

Asimismo, el especialista subrayó la importancia del enfoque interdisciplinario y destacó la actuación del cirujano mastólogo, en la parte oncológica, y del cirujano plástico, en la parte estética-

Ambos trabajan en simultáneo, permitiendo que “la paciente entre a cirugía y salga con la mama reconstruida, evitando el impacto de la amputación”, destacó el prestigioso médico libreño radicado en la provincia de Buenos Aires.

 

Impacto emocional, una diferencia clave

El doctor Gustavo Garnica hizo hincapié en el fuerte impacto psicológico que implica la pérdida de una mama en mujeres; y puso de relieve que la reconstrucción inmediata ayuda a reducir el trauma emocional y mejora la autoestima y calidad de vida.

En contraste, señaló que en hombres -en quienes el Cáncer de Mama es poco frecuente- el impacto estético suele ser menor.

Un tratamiento “a medida” para cada paciente

Garnica aclaró que no existe un método único ideal, sino que “es un traje a medida. La técnica depende de cada caso, la complejidad y el estado de la paciente”.

Por ejemplo, en casos de infecciones o radioterapia previa, puede ser necesario recurrir a tejidos propios en lugar de prótesis.

 

Cobertura garantizada por ley

Un dato clave que destacó el profesional es que en Argentina existe la Ley Nacional N°26.872 de Reconstrucción Mamaria que, sancionada en 2013, establece que la reconstrucción mamaria debe ser cubierta por obras sociales y también por el sistema público de salud.

Sin embargo, advirtió que no todos los centros cuentan con la infraestructura necesaria, lo que puede generar demoras en el acceso.

A renglón seguido, el doctor Garnica se refirió a las cirugías preventivas, que provocan la reducción del riesgo.

En pacientes con predisposición genética al Cáncer de Mama, también se realizan mastectomías preventivas. Las cuales disminuyen hasta un 93% el riesgo de desarrollar la enfermedad y permiten reconstrucción inmediata con excelentes resultados estéticos.

 

Una medicina en constante evolución

El especialista concluyó indicando que los avances en cirugía oncoplástica transformaron el abordaje del Cáncer de Mama. “Hoy la paciente puede atravesar todo el proceso con mejores resultados físicos y emocionales”, aseguró.

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