PIRATAS
Los avances del Reino Unido para someter a las islas Malvinas a su dominio en 2024

Con la visita del canciller al territorio, el anuncio de la construcción de un puerto logístico y los ejercicios militares; Inglaterra busca profundizar su presencia.

En 2024, el Reino Unido se propuso avanzar en su ocupación ilegal de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y sus aguas circundantes, que Argentina reclama como parte de su soberanía. Gran Bretaña declaró en tan solo tres meses del año, la extensión de su alcance de dominación sobre el territorio, la construcción de un puerto logístico y contó con la visita del canciller británico David Cameron a las islas.

El 26 de febrero, la representación británica de las islas anunció la expansión de la Zona de Prohibición de Pesca en el Mar Austral en 166.000 kilómetros adicionales a los 283.000 kilómetros cuadrados que ya existen, con el título de “Planes para introducir mejoras significativas en la protección marina en el Océano Austral”. Las aguas que están alrededor del territorio de las islas, así como la superficie de la Antártida Argentina, representan aproximadamente el 61% de todo el territorio argentino.

Esta decisión unilateral viola el Derecho Internacional, según el medio El Repliegue, ya que para modificaciones territoriales es necesario un previo acuerdo entre los países involucrados. A raíz de este episodio, el gobierno argentino reclamó al Reino Unido esta acción.

En este marco, el 5 de marzo, el gobierno británico en las islas Malvinas ordenó al astillero británico “Harland & Wolff” que construya un nuevo puerto en las islas Malvinas que terminaría de construirse en el año 2027. El objetivo de este puerto es la salida logística para aprovechar los bienes comunes naturales del mar argentino como la pesca y el petróleo, así como servicios de turismo y defensa.

Por otra parte, el 17 de enero, el presidente argentino Javier Milei se reunió con el secretario de Estado para las Relaciones Internacionales y exprimer Ministro del Reino Unido, David Cameron. Allí, el funcionario inglés respaldó «la promoción de inversiones inglesas en la Argentina”. Luego del encuentro, el mandatario argentino calificó a la reunión como “excelente” y planteó que se fijó a “Malvinas como un punto en una agenda con Cancillería para avanzar en soluciones sobre el tema”.

Tan solo un mes después, el 19 de febrero, Cameron visitó Malvinas, siendo el primer viaje a ese territorio de un canciller inglés al territorio desde 2014. Allí, el funcionario afirmó que los isleños deben seguir allí «el tiempo que quieran» bajo el gobierno británico, «y espero que sea por mucho, mucho tiempo, posiblemente para siempre».

Además, el 23 de enero, Inglaterra realizó ejercicios militares y ensayos de batalla en las islas Malvinas, donde participaron la Compañía de Infantería Roulement, aviones cazas Eurofighter Typhoon y el buque HMS Forth. En este sentido, el ministro de las Fuerzas Armadas británicas, James Heappey, afirmó: “Estoy satisfecho que la presencia militar en el Atlántico Sur se encuentra al nivel apropiado para asegurar la defensa de las Islas Falkland (como denominan los ingleses a Malvinas)».

Por otra parte, entre el 18 y el 22 de marzo, unidades de infantería de las Fuerzas Armadas británicas en las Islas del Atlántico Sur, con base en el complejo militar “RAF Mount Pleasant”, hicieron ejercicios militares en varias partes del archipiélago, ejecutando el fogueo de armas y artefactos explosivos.

En este marco, se anunció que el portaaviones de propulsión nuclear USS George Washington de la Marina de los Estados Unidos -país que apoyó a Inglaterra en la guerra de 1982- navegará el Mar Argentino en mayo, una situación no vista desde el año 2010. Para estos ejercicios se invitó a una ceremonia al presidente Javier Milei y a los ministros Luis Petri (Defensa), Patricia Bullrich (Seguridad) y Diana Mondino (Relaciones Exteriores).

Además, el Decreto 57/2024 del 19 de febrero del Poder Ejecutivo Nacional implica un proyecto de ley para autorizar que entren tropas extranjeras al territorio argentino para participar en el ejercicio “Adiestramiento Combinado para la Defensa de los Recursos Pesqueros Argentinos” entre la Prefectura Naval Argentina y el guardacostas USCG James de la Guardia Costera de los Estados Unidos en abril. La compra de cazas F-16 a Dinamarca, apadrinada por Estados Unidos solo consolida esta política de sometimiento territorial de Buenos Aires a Washington.

En este marco, el 11 de enero, el rompehielos británico RRS Sir David Attenborough, nave insignia de las campañas antárticas de Reino Unido, partió desde las Islas Malvinas ondeando la bandera de las “Falklands Islands” -nombre declarado ilegítimo por el Mercosur- y entró ilegalmente a la jurisdicción marítima argentina para cruzar el Estrecho de Magallanes y llegar al puerto de Punta Arenas en Chile, sin solicitar autorización previa, como indica el Decreto N°256/2010.

Además, el 25 de enero, el Centro de Excombatientes de Malvinas de La Plata reconoció a una aeronave que despegó en San Fernando, Provincia de Buenos Aires y aterrizó en la base militar “RAF Mount Pleasant” con motivos desconocidos. El avión luego volvió a despegar y desaparecer del radar mientras iba hacia Comodoro Rivadavia, Chubut. Como trascendió, la aeronave pertenece a Pacific Ocean, una compañía del Grupo London Supply, de capitales argentinos, que tiene la concesión del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas de Ushuaia y los de Trelew y El Calafate.

 

Aguas llenas de intrusos

Por otra parte, en un ritmo inesperado, la flota española que opera en Malvinas pescó 20.000 toneladas de calamar, solo en los primeros veinte días de marzo, a raíz de una licencia ilegítima otorgada por Reino Unido.

Por las alertas del Servicio Meteorológico Nacional por un temporal en el Atlántico Sur, Argentina concedió autorización a 259 buques chinos para ingresar en su Zona Económica Exclusiva para refugiarse, pero sin permitir pescar y con la obligación de encender equipos de posicionamiento y comunicaciones.

Sin embargo, el buque Tan Ai apareció en el puerto de Ushuaia con alrededor de 163 toneladas ilegales de merluza negra infringiendo el Convenio para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos, que incluye a esta pesca como una de las cuatro especies más valiosas y protegidas del planeta. Además, la Subsecretaría de Pesca, el SENASA y la Prefectura analizaron la carga y dieron cuenta que unas 90 toneladas (55% del total) serían juveniles, lo que es una grave falta en términos ambientales.

Como si esto fuera poco, el 7 de marzo, la petrolera israelí Navitas publicó anuncios buscando residentes de las Malvinas que quieran ser parte de la etapa preliminar de la explotación hidrocarburífera. La petrolera israelí bloqueó de su sitio web a los usuarios de internet de Argentina (https://navitaspet.com/).

El 1 de marzo, aunque Buenos Aires no envió ningún representante a la cumbre, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) aprobó una declaración conjunta en la que destacaron su «más firme apoyo a los derechos legítimos» de Argentina en la disputa con el Reino Unido sobre la soberanía de las islas Malvinas.

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