COPA DE LA LIGA
River empató con Banfield como local, en un partido que entregó las emociones al final

Los dirigidos por Martín Demichelis y el conjunto del sur bonaerense empataron 1-1 en el Monumental. El ingresado Braian Galván había puesto en ventaja al «Taladro» (41m ST) y parecía que se llevaba los tres puntos, pero Pablo Solari (45m ST), lo impidió.

River rescató ayer un empate ante Banfield, por 1 a 1, en la antesala del Superclásico ante Boca que se jugará el próximo domingo en el Más Monumental, y que lo bajó de la punta de la zona A de la Copa de la Liga al cabo de seis fechas.

En los minutos finales del partido, Braian Galván abrió el marcador para Banfield, mientras que Pablo Solari, en tiempo cumplido, señaló el empate con un cabezazo.

Con este resultado, River quedó segundo en su zona con 12 puntos, mientras que el «Taladro», que sigue sin ganar, alcanzó las 3 unidades.

River, sin ejercer un buen fútbol, fue superior a Banfield porque lo doblegó en cantidad de situaciones generadas, pero chocó contra Marcelo Barovero, muy aplaudido por su paso exitoso en el club, quien fue protagonista de varias atajadas.

Lo mejor del encuentro se produjo sobre el final, con los goles, y la reacción de un River que buscó hasta el final ante el ordenado Banfield, pero que no pudo quedarse con un triunfo en la semana previa al choque con Boca.

River se armó de paciencia en la primera parte frente a un Banfield bien parado. El equipo de Falcioni logró que Barco, Nacho Fernández y el pibe Mastantuono no tuviesen conexión con marcas escalonadas.

La ausencia del colombiano Miguel Borja por lesión dejó como único delantero a Colidio. El ex Tigre quedó lejos de la pelota y lo mejor de River se produjo con remates de media distancia de Barco. El primero generó la atajada de Barovero y la segunda pasó muy cerca del primer palo.

Banfield, agazapado, estuvo atento a un posible error del local en la salida. Los pases imprecisos del uruguayo Nicolás Fonseca mostraron a un Banfield agresivo y rápido en ataque aunque su situación más clara se produjo en la pelota detenida (un sello de los equipos de Falcioni) con el cabezazo de Aaron Quirós que rozó el travesaño.

En el arranque del segundo tiempo, Mastantuono exigió a Barovero en una buena jugada personal.

A los 10 minutos, Demichelis mandó a la cancha a los «olímpicos» Claudio Echeverri y Pablo Solari para reforzar la delantera. Y así, Colidio dispuso de sus primeras ocasiones en el partido. No pudo con Barovero en primera instancia y luego definió por arriba del travesaño, mediante el centro de Enzo Díaz.

Banfield superó la presión de River y encontró en Gerónimo Rivera una carta para inquietar. El juvenil preocupó con su velocidad a la defensa «millonaria» e hizo amonestar a Fonseca cuando encaraba hacia el arco, tras un error de Paulo Díaz.

A la media hora de juego, Nacho Fernández levantó el nivel y mejoró a River en ataque, pero «Trapito» Barovero se encargó de frustrar a su ex club con buenas atajadas. Se mostró expeditivo frente a un remate del «Diablito» Echeverri, se lució ante la gran acción individual de Nacho Fernández y dio más seguridad en los esfuerzos del juvenil Agustín Ruberto y del chileno Díaz.

Su momento, hasta ahí inexpugnable, también incluyó una salvada sobre la línea de Alejandro Maciel en el cabezazo de Solari.

Las máximas emociones llegaron recién en el final. Galván venció a Armani con un remate bajo y fuerte, tras la asistencia de Sepúlveda en una salida errática del «Millonario», y Solari, con un River desesperado, resolvió con un gran cabezazo ante el centro preciso de Barco.

La igualdad generó desencanto entre los hinchas de River que le pidieron a su equipo ganar «cueste lo que cueste» el próximo domingo.

En la 7ma. jornada, la fecha de los clásicos, River recibirá a Boca, mientras que Banfield visitará a Lanús.

 

Armani y Barovero: ovaciones de arco a arco

El arco de River fue señalado alguna vez por Ubaldo Matildo Fillol como «el arco con más historia del mundo» y su sentencia se sustentó en apellidos pesados del fútbol sudamericano que se destacaron en un puesto tan exigente.

En un hecho muy poco frecuente, el hincha del «Millonario» tuvo este domingo la oportunidad de ovacionar a dos de esos arqueros que dejaron su huella en el club. Uno, el actual capitán, Franco Armani; y el otro, Marcelo Barovero, quien con la casaca de Banfield volvió al Más Monumental después de casi 8 años

Los dos arqueros más queridos por la gente de River en los últimos diez años coincidieron en el césped donde se ganaron respeto y admiración a base de soberbias actuaciones.

Barovero y Armani tienen en común varios puntos: fueron dirigidos por Marcelo Gallardo, ganaron la Copa Libertadores y se lucieron ante Boca, el rival de toda la vida.

«Trapito» atajó un penal clave en la revancha de semifinales de la Copa Sudamericana 2014. Adivinó el remate de Emanuel Gigliotti que generó un estallido en el Monumental. Leonardo Pisculichi concretó el 1-0 para el pase a la final donde Barovero y Armani fueron rivales.

River y Atlético Nacional de Colombia se enfrentaron para dirimir al campeón de la Copa Sudamericana, donde el club de Núñez empató 1-1 en la ida y ganó 2-0 en el Monumental para poner fin a una sequía de 17 años sin logros internacionales.

Armani se metió en el bolsillo a los hinchas de River en la Supercopa Argentina 2018, cuando River se impuso ante Boca por 2 a 0 y brilló en la histórica final de la Copa Libertadores 2018. En el encuentro de ida, en La Bombonera, tapó un mano a mano ante Darío Benedetto que evitó la derrota.

En la tarde noche del 18 de febrero de 2024, Armani y Barovero jugaron como capitanes de sus respectivos equipos y recibieron ovaciones desde los cuatro costados.

En la previa del partido, Armani y Barovero se fundieron en un abrazo. Un saludo plagado de historia que puso la «piel de gallina» a más de un hincha de River.

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