ALARMA EN LA ONU
Perú y Colombia reforzaron las fronteras ante la ola de violencia de Ecuador

El gobierno peruano declaró la emergencia a lo largo de su frontera de 1.400 kilómetros con el territorio ecuatoriano y reforzó la vigilancia, mientras que el gobierno colombiano aumentó la seguridad en la frontera tras la ola de ataques de bandas de narcotraficantes que ocurrieron en ese país. António Guterres, dijo sentirse «alarmado» por el deterioro de la situación de seguridad en el país sudamericano.

Perú y Colombia decidieron este miércoles reforzar la frontera con Ecuador, ante la ola de violencia que se desató en ese país, con un resultado provisional de 11 muertos, que obligó al Gobierno a declarar el martes el «conflicto armado interno», una disposición que permite movilizar a las Fuerzas Armadas, mientras la ONU expresó su alarma por la situación y varios países llamaron a sus ciudadanos a no viajar, otros cerraron temporalmente sus embajadas y consulados en Quito y Guayaquil.

Los Estados del Mercosur emitieron un comunicado en el que «condenan enérgicamente los actos de violencia perpetrados por grupos relacionados al crimen organizado transnacional que afectan la seguridad interna de la República del Ecuador».

El Gobierno argentino manifestó su «apoyo absoluto» a Ecuador y a su presidente Daniel Noboa, tras los hechos violentos que se produjeron en el país sudamericano durante las últimas horas, informaron fuentes oficiales.

La canciller Diana Mondino destacó el «respaldo total al gobierno democrático y al accionar de las fuerzas de seguridad contra el intento de golpe de agrupaciones socialistas narcoterroristas».

En tanto, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, resaltó que «Ecuador pasó de ser un país tranquilo, con una tasa de homicidios baja, a un país tomado por el narcoterrorismo».

En ese sentido, Bullrich señaló que «contra las mafias no se debe retroceder» sino que «se deben combatir día a día para imponer el peso de la ley y la fuerza del Estado para cuidar a la ciudadanía».

La vecina Perú declaró la emergencia a lo largo de su frontera de 1.400 kilómetros con Ecuador y reforzó la vigilancia tanto en los bordes como en las provincias de Amazonas, Cajamarca, Loreto, Piura y Tumbes, informó anoche el primer ministro, Alberto Otárola, en declaraciones a periodistas.

Las dos últimas ya estaban en emergencia desde noviembre pasado ante el incremento de la inseguridad en la frontera.

Los ministros de Defensa, Jorge Chávez, y del Interior, Víctor Torres, viajarán hoy desde Lima a la ciudad fronteriza de Tumbes para coordinar las acciones a seguir.

En sintonía con otros países de la región, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador dijo «expresamos nuestra solidaridad, al pueblo de Ecuador, a su Gobierno, reprobamos estas actitudes vandálicas, la violencia, el querer imponerse con el uso de la fuerza, no estamos de acuerdo con eso».

En ocasión de su habitual rueda de prensa matutina, agregó «espero sea transitoria y se restablezca la paz en el país hermano de Ecuador», destacando a su vez que no hay constancia de que haya ciudadanos mexicanos entre los afectados.

En tanto, el Gobierno de Colombia aumentó la seguridad en la frontera con Ecuador tras la ola de ataques de bandas de narcotraficantes que ocurrieron en ese país.

«La cooperación es permanente. Sin embargo, a raíz de los hechos, y para evitar que al país ingresen personas con antecedentes delincuenciales o relacionadas con algún tema delictivo o de narcotráfico, hemos reforzado lo que es el sector de Ipiales, Chiles, Mataje y Carlosama. Allí tenemos dispositivos policiales, con el apoyo de las Fuerzas Militares, para garantizar que el flujo por esos pasos fronterizos, uno de ellos informal, tengan el control respectivo», dijo el director de la Policía Nacional colombiana, Nicolás Zapata

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, dijo hoy sentirse «alarmado» por el deterioro de la situación de seguridad en Ecuador y condeno los «actos criminales de violencia» tras el alzamiento de varios grupos armados.

«Condena enérgicamente estos actos criminales de violencia que hemos presenciado y envía un mensaje de solidaridad al pueblo ecuatoriano», dijo la portavoz de la organización internacional, Stéphane Dujarric, en una rueda de prensa en la que detalló que Guterres ha hablado con el representante permanente de Ecuador ante la ONU, José Javier de la Gasca López.

En Europa y Asia también se conocieron expresiones de preocupación que, además de ofrecer mensajes de solidaridad, llamaron a sus ciudadanos a tomar medidas de precaución.

La Unión Europea (UE) denunció «el ataque directo a la democracia y al estado de derecho» y también mostró solidaridad.

En un mensaje en redes sociales, el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, expresó su «profunda preocupación» por el «grave repunte de violencia» en Ecuador, una crisis de seguridad que ha atribuido a «grupos criminales».

Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en un acto con embajadores españoles en Madrid dijo «seguimos con preocupación lógica los acontecimientos que se están produciendo durante estos últimos días en ese país, que apoyamos como no puede ser de otra manera».

Francia, en tanto, recomendó que sus ciudadanos que quieran viajar a Ecuador retrasen sus planes, consignó la agencia de noticias AFP.

«En estas circunstancias, se aconseja a los ciudadanos franceses que tengan previsto viajar a Ecuador en los próximos días que pospongan sus planes en la medida de lo posible», aconsejó ayer la diplomacia francesa en su sitio web.

China suspendió la atención al público en su embajada en Quito y de su consulado en Guayaquil, tras expresar su solidaridad con el Gobierno.

Ambas sedes diplomáticas «suspenderán temporalmente la atención al público a partir del 10 de enero», dijo la embajada en un mensaje publicado en la red social WeChat.

Las autoridades chinas «siguen de cerca la cambiante situación de seguridad» en Ecuador, afirmó hoy la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning.

Mao también señaló que China «respalda el Gobierno de Ecuador en sus esfuerzos para salvaguardar la estabilidad social y desea que Ecuador pronto restaure el orden normal».

La crisis de seguridad en Ecuador se agravó a niveles sin precedentes desde la fuga de una cárcel el domingo de Adolfo Macías, alias Fito, el jefe de Los Choneros, la principal banda criminal del país.

Desde entonces se han producido secuestros y ataques a policías, motines carcelarios y una irrupción armada en una emisión televisiva tras la que el presidente Daniel Noboa declaró un «conflicto armado interno».

La violencia ha dejado al menos diez muertos, entre ellos dos agentes, según la policía.

Noboa ordenó también a las fuerzas armadas «ejecutar operaciones militares (…) para neutralizar» a una veintena de grupos criminales a los que tildó de «organizaciones terroristas y actores no estatales beligerantes».

Ubicado en medio de Colombia y Perú, los mayores productores mundiales de cocaína, Ecuador pasó de ser una isla de paz a un fortín de guerra del narco.

El 2023 cerró con más de 7.800 homicidios y 220 toneladas de droga incautadas, nuevos récords en la nación de 17 millones de habitantes.

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