VUELVE LA UNASUR
“Lula” recibirá mañana a los líderes sudamericanos en Brasil y estará presente Nicolás Maduro

El último encuentro fue en el 2014 por lo que hay muchas expectativas sobre la reunión en materia económica, con énfasis puesto en los recursos naturales.

Después de estar reunido con los líderes del G7 en Hiroshima (Japón), Lula da Silva, el presidente brasileño se encontrará con 10 mandatarios latinoamericanos.

Allí estará presente su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, que reanudó sus relaciones con Brasil. Lula busca que este encuentro sirva para que su país retome el motor económico de la región.

El encuentro se celebrará el 30 de mayo con dos sesiones en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

La reunión será entre países que pertenecen a la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur). Anteriormente, Brasil había quebrado la relación con esta organización bajo el gobierno de Jair Bolsonaro y se unió a otro con la derecha continental, el Prosul, creado por el expresidente de Chile Sebastián Piñera.

En la cumbre de la Unasur estarán presentes el presidente Alberto Fernández, de Argentina; Luis Arce, de Bolivia; Gabriel Boric, de Chile; Gustavo Petro, de Colombia; Guillermo Lasso, de Ecuador; Mario Abdo Benítez, de Paraguay; Luis Lacalle Pou, de Uruguay; Irfaan Ali, de Guyana; Chan Santokhi, de Surinam; y Nicolás Maduro, de Venezuela.

Por otra parte, la presidenta de facto peruana Dina Boluarte estará ausente, ya que por el proceso judicial que enfrenta por la represión que dejó muertos en Perú y constitucionalmente no puede salir del país. Sin embargo, en su lugar acudirá el presidente del Consejo de Ministros, o primer ministro, Alberto Otárola.

«Esto se ve como la reanudación de un proceso que se fue desvaneciendo tras el impeachment de Dilma y las derrotas electorales de los gobiernos de izquierda de la región», comentó a Télam Carolina Silva Pedroso, profesora de Relaciones Internacionales de la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp) sobre el hecho de que la cumbre se reunió por última vez en 2014. «Hasta entonces, Unasur respondía a un objetivo práctico de lograr una mayor articulación política entre los países, sin tener que recurrir a la OEA o potencias extranjeras, además de servir de plataforma para que Brasil ejerciera un liderazgo regional», añadió.

La especialista expresó que «en 2023 ya es posible concluir que el aislamiento diplomático al que se ha sometido a Venezuela no ha funcionado para resolver la crisis política, migratoria, social y económica del país» por lo que la vuelta de Maduro será una de las novedades de la sesión. «Hay que reconocer que quien tiene el poder de facto en Venezuela es Maduro y es con él con quien hay que dialogar.

En el pasado, el gobierno de Lula logró ser un puente importante entre gobierno y oposición cuando Hugo Chávez fue depuesto en 2002, Sin embargo, es necesario ponderar que el escenario interno de ambos países es mucho más complejo y desafiante.

Por lo tanto, será más difícil para Brasil construir este puente ahora, pero el primer paso fue dado», detalló. Además, Pedroso planteó que esta cumbre puede significar «la reanudación de la integración regional puede significar una ventana de oportunidades» en materia económica.

«Como la región tiene capacidades y recursos que serán claves en el futuro de la humanidad, como los naturales, el agua, minerales, área para la producción de alimentos, se puede iniciar de inmediato una agenda concreta de cooperación».

Para la embajadora Gisela Figueiredo Padovan, secretaria para América Latina y el Caribe del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, la agenda de la cumbre, además de la integración, abarca temas comunes en las áreas de salud, infraestructura, energía, medio ambiente y lucha contra el crimen organizado.

«La idea es retomar el diálogo y la cooperación con los países sudamericanos. Identificar denominadores comunes para ver cómo se puede iniciar un camino para volver a contar con un mecanismo de cooperación netamente sudamericano. Quizás es la única región del mundo que no tiene esta institución de diálogo», afirmó.

«La idea es retomar el diálogo y la cooperación con los países sudamericanos. Identificar denominadores comunes para ver cómo se puede iniciar un camino para volver a contar con un mecanismo de cooperación netamente sudamericano. Quizás es la única región del mundo que no tiene esta institución de diálogo».

Padovan precisó que «como la región tiene capacidades y recursos que serán claves en el futuro de la humanidad, como los naturales, el agua, minerales, área para la producción de alimentos, se puede iniciar de inmediato una agenda concreta de cooperación».

Por otra parte, se refirió a las relaciones entre Argentina y Brasil: «A pesar dos profundos lazos comerciales y económicos entre Buenos Aires y Brasilia y la capacidad de Lula como negociador hábil, una victoria de la derecha opositora en Argentina puede ser un obstáculo para los planes de Brasil.

De la misma forma que Bolsonaro perjudicó la relación bilateral tras la victoria de Fernández en 2019, lo contrario también puede ocurrir. Eso puede desarticular iniciativas conjuntas», aseguró sobre los principales socios del Mercosur.

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