El Partido Justicialista difundió un documento en el que responsabiliza a la gestión de Javier Milei por un “ataque al corazón productivo” y por el cierre de empresas desde finales de 2023. Además, propuso una reforma laboral alternativa.
El Partido Justicialista (PJ) le atribuyó hoy al Gobierno de Javier Milei llevar adelante un proceso de “precarización laboral” a partir del cual señaló que “se han destruido más de 276.000 empleos formales”, y denunció un “ataque al corazón productivo nacional”.
Además, consideró que la reforma laboral que impulsa la administración libertaria “no nace en Argentina, nace en Washington” al apuntar al Fondo Monetario Internacional (FMI).
“La reforma laboral que impulsa el gobierno no nace en Argentina, nace en Washington: es parte del pliego de condiciones del FMI. Ya hemos visto el resultado de la primera fase de su plan de flexibilización laboral, escondido en la Ley Bases: no sólo no creció el empleo, sino que la destrucción de puestos de trabajo se aceleró”, denunció el PJ en un comunicado que tituló “Sí al trabajo, no a la precarización laboral del FMI”.
En el texto, el partido peronista diagnosticó que “Argentina atraviesa un deterioro laboral sin precedentes desde la crisis de 2001” y le achacó a los “veinte meses” de la administración libertaria llevar adelante la “destrucción del tejido productivo y del empleo formal.
Ha expuesto la verdadera cara del modelo de Milei y Caputo: un ajuste que no busca la libertad, sino la sumisión a recetas extranjeras que ya han fracasado”, expresó sobre esa situación.
“El diagnóstico es devastador. Desde finales de 2023, se han cerrado más de 19.000 empresas (casi 30 por día) y se han destruido más de 276.000 empleos formales (más de 432 por día)”, consignó el PJ, cuya titular es la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
En esa línea, continuó que no se trata de “un fenómeno aislado” y evaluó que se trata de “un ataque al corazón productivo nacional. La caída es transversal: golpea al transporte, la industria, el comercio y, muy especialmente, a la construcción, que ha perdido más del 16% de sus trabajadores registrados”, observó.
En cuanto a las pequeñas y medianas empresas, sostuvo que los “datos matan al relato”. Al respecto, agregó que “cierran las PyMEs, pero las que más despiden son las grandes compañías.
El 70% de los trabajadores expulsados provienen de las empresas más grandes. Las leyes laborales no son el problema; el problema es el desplome del consumo interno, los salarios pulverizados y la falta de crédito.
Como la historia nos ha enseñado: cuando la economía no funciona, el primer ajuste lo paga el pueblo trabajador”, planteó.
Respecto al futuro del país bajo la conducción de la actual gestión, analizó que “buscan consolidar un modelo de precarización donde los trabajadores seguirán retrocediendo: menos derechos, más horas de trabajo, salarios más bajos”.

Las propuestas del peronismo
En contraposición, desde el peronismo plantearon que “no nos oponemos a una reforma, nos oponemos a la precarización laboral disfrazada de reforma” y marcó su posición basada en lo que, subrayó, como la “recuperación del salario”.
Y resaltan que “sin ingresos dignos no hay consumo, y sin consumo las empresas quiebran. La recomposición salarial es el motor de la reconstrucción”, analizó sobre ese virtual escenario.
“Reducción de la jornada laboral y soberanía del tiempo: para que el trabajador recupere libertad y pueda administrar mejor el tiempo de trabajo, cumpliendo sus obligaciones de manera más eficaz. Para poder conciliar el tiempo de trabajo con la vida familiar y personal. Para contribuir con la creación de nuevos trabajos formales”, se diferenciaron del oficialismo.
También pidieron llevar adelante “reformas para reconocer derechos y actualizar regímenes laborales” y propusieron “integrar las nuevas tecnologías y plataformas, pero con protección real; garantizar la desconexión digital; ampliar las licencias parentales y cubrir a monotributistas; prevenir accidentes laborales y trastornos de salud mental; y efectivizar la siempre postergada participación en las ganancias de los trabajadores”.
Al recuperar postulados de Juan Domingo Perón y Eva Perón, indicaron que “apostamos a una modernización que no signifique precarizar, sino vivir mejor”. “La productividad no se logra con trabajadores atemorizados de ser despedidos, sino con trabajadores formados, protegidos y con capacidad de planificar su vida”, complementaron.
Y finalizaron indicando que “desde el Partido Justicialista reafirmamos: queremos un Estado que marque el rumbo y no legalice abusos. No seremos el laboratorio de precarización del FMI; seremos un ejemplo de trabajo digno y producción para el Siglo XXI”.

